ESTUDIOS BÍBLICOS

C Á P S U L A S 1 4 0

Por: J.N.Robles Olarte

¿los muertos habrán de vivir nuevamente?

Entre las aspiraciones de todo ser humano, el de poder vivir de nuevo y para siempre, es una esperanza que casi todos nosotros deseamos y esperamos. Como es natural, ella implica unas condiciones que nuestro Creador ha delineado en Su manual Instructivo: las Sagradas Escrituras Hebreas. Esa preocupación de vivir la manifiesta Job en el libro que lleva su nombre.” 14 Si un hombre muere, ¿vivirá de nuevo? Yo esperaré todos los días de mi vida para que mi cambio llegue” (Job 14.14).
Veamos en la única fuente de la verdad, las Escrituras Hebreas, lo que nos tiene que decir con respecto a esa esperanza cierta de una vida eterna después de la muerte física inicial. El mismo Job nos afirma con una seguridad absoluta “25 Pero yo sé que mi Redentor vive, que en el fin, en aquéllos días, El me levantará del polvo; 26 para que después que mi piel haya sido así destruida ( por acción de la muerte física), entonces aun sin mi piel, veré al Eterno, el Elohim. 27 Yo Lo veré por mí mismo, mis ojos, no los de otro, Lo contemplarán. ¡Mi corazón se hace débil dentro de mí!”(Job 19:25, 26). Aquí podemos observar dos aspectos que la mayoría de las Iglesias del mundo no enseñan, uno, que nuestro Creador es el único Redentor y, dos, que podremos ver a nuestro Eterno sin nuestra piel y cuerpo físicos al Eterno mismo. Ésta es una promesa maravillosa de parte de nuestro Altísimo, en la que podemos confiar absolutamente. Para ello, por supuesto, debemos atenernos a Sus enseñanzas que están consignadas en Su Manual. Por ejemplo, nos afirma de forma contundente, “14 Pon tu esperanza en el CREADOR, sé fuerte, y ¡qué tu corazón tome valor!
¡Sí, pon tu esperanza en el ETERNO tu CREADOR!(Salmos 27:14). Así es! Debemos poner nuestras esperanzas en el Creador, y sólo en Él, pues no hay otro, como bien nos lo afirma Isaías, “8 No tengan miedo, no tengan temor – ¿No les dije esto hace mucho tiempo?
Yo lo predije, y ustedes son mis testigos. ¿Hay otro Elohim CREADOR fuera de mí? No hay otra Roca – Yo no conozco ninguna”; “5 Yo soy el ETERNO tu CREADOR no hay ningún otro; fuera de mí no hay otro CREADOR o Elohim. Yo te estoy preparando, a pesar de que no me conoces”; “21 ¡Qué se pongan de pie y presenten su caso! En verdad, que juntos tomen consejo. ¿Quién predijo esto hace mucho tiempo, lo anunció en tiempos ya pasados? ¿Fui Yo, el ETERNO CREADOR? No hay otro CREADOR fuera de mí, un Elohim Justo y Salvador; no hay ninguno fuera de Mí. 22 ¡Mírenme solo a Mí, y sean salvados, todos los confines de la tierra! Porque Yo soy Elohim; y no hay otro”, y “9 “Recuerden las cosas que pasaron en el principio, hace tiempo – que Yo soy el Eterno tu Creador, el Elohim, y no hay otro; Yo soy el Eterno Creador, el Elohim, y no hay ninguno como Yo” (Isaías 44:8; 45:5, 21, 22, 46:9, respectivamente.)
En éstas cinco citas anteriores podremos notar, 1) que no temamos nada, 2) que no hay otro Creador, 3) que Él es Justo y Salvador, que somos Sus testigos y, 5) que Lo miremos y busquemos solo a Él. Y ello lo podremos hacer, solamente, guardando todos Sus Preceptos, Mandatos, Leyes y Estatutos consignados en Su Torah!
En los Salmos también podremos constatar más verdades acerca de esto, “14 Pon tu esperanza en el CREADOR YHWH, sé fuerte, y ¡que tu corazón tome valor! ¡Sí, pon tu esperanza en el Creador YHWH!”(Salmos 27: 14) ¡No hay de otra! ¡Nuestra única esperanza es nuestro Creador, el Eterno y Altísimo de Israel¡
Y, ¿cómo será ese volver a la vida después de muerto? Bien lo podemos leer en el libro de Ezequiel, capítulo 37, versos 1 al 14, que dicen, “1 Con la mano del ETERNO sobre mí, ÉL me llevó por Su Espíritu y me puso en el medio del valle, y estaba lleno de huesos. 2 El me hizo pasar por alrededor de todos ellos – había tantos huesos tendidos en el valle, y estaban tan secos! 3 El me preguntó: “Ser humano, ¿pueden estos huesos vivir?” Yo respondí: “¡ Tú, solo, Padre Eterno sabes eso!” 4 Entonces me dijo: “¡Profetiza sobre estos huesos! Di a ellos: ‘¡Huesos secos! ¡Oigan lo que el CREADOR tiene que decir!’ 5 A estos huesos el Eterno les dice: “Yo haré que el aliento entre en ustedes, y así vivirán. 6 Yo ataré ligamentos a ustedes, haré que crezca carne en ustedes, los cubriré con piel y pondré aliento en ustedes. Ustedes vivirán, y sabrán que Yo soy el CREADOR YHWH.” 7 Así que yo profeticé como fui ordenado; y mientras estaba profetizando, hubo un ruido, un ruido arrullador; eran los huesos que se juntaban, cada hueso en su lugar propicio. 8 Mientras yo miraba, los ligamentos crecieron en ellos, la carne apareció y la piel los cubrió; pero no había, aún, aliento en ellos. 9 Después me dijo: “¡Profetiza al aliento! ¡Profetiza, ser humano! Di a los huesos que el Eterno Creador dice: ‘Ven de los cuatro vientos, aliento; y sopla sobre estos muertos, para que puedan vivir.'” 10 Así que profeticé como fui ordenado, y el aliento vino a ellos, ¡y estaban vivos! ¡Ellos se pararon sobre sus pies, un ejército enorme! 11 Entonces me dijo: “¡Ser humano! estos huesos son la Casa entera de Israel; y ellos están diciendo: ‘Nuestros huesos se han secado, nuestra esperanza se fue, y somos completamente cortados.’ 12 Por lo tanto profetiza; diles que el Creador, Elohim, dice: ‘¡Mi pueblo! Yo abriré sus sepulturas y haré que se levanten de sus sepulturas, y Yo los traeré a la Tierra de Israel. 13 Entonces sabrán que Yo soy el Creador único – ¡cuando haya abierto sus sepulturas y los haya hecho levantarse de sus sepulturas, Mi pueblo! 14 Yo pondré Mi Espíritu en ustedes; y ustedes estarán vivos. Entonces los pondré en su propia tierra; y sabrán que Yo, el CREADOR Y ALTÍSIMO, he hablado, y que Yo lo he hecho,’ dice el CREADOR YHWH.”
Este reavivamiento de los “huesos secos”, del pueblo Hebreo en general, será una realidad en todos aquéllos que hayan calificado para ello, que hayan guardado fielmente todas Sus leyes y preceptos dados y consignados en Su Torah! Terminesmos éste pequeño estudipo recordando las palabras consignadas en el libro de Lamentaciones, “25 El TERNO CREADOR es bueno con todos aquellos que esperan en El, con aquellos que Le buscan. 26 Es bueno esperar pacientemente por la ayuda salvadora de nuestro Eterno Creador y Altísimo de Israel.” ( Lamentaciones 3: 25, 26 )
נלסון חורחה רובלס

EL CONCEPTO DE FILÓN DE ALEJANDRIA ACERCA DE LA IDEA DE “DIOS”

“”Aunque en ciertos pasajes lo concibe al modo platónico, es decir, como idéntico a la “idea” suprema o forma ejemplar del bien, situándolo así en la misma escala de los demás seres arquetípicos, de los que sólo lo separa la jerarquía suprema que se le asigna; en otros afirma su total trascendencia y absoluta diferencia respecto del resto de los seres, al asegurar que es “mejor que el bien”, “anterior a la unidad” (ente supremo ésta según los neopitagóricos). Califícalo además de ápoios = sin cualidades, lo que podría significar simplemente que no se le pueden atribuir rasgos propios de las creaturas en general, o que, como opinan otros, es totalmente ajeno a la condición corpórea. Las maneras más frecuentes de designarlo son tó ón = el que es o el ser por excelencia, y kyríos hó théós = Señor Dios. En su vinculación con las creaturas Dios aparece como la inteligencia y el alma del universo, y aunque está fuera del tiempo y del espacio, todo lo penetra y lo llena. Es el creador y el padre, arconte universal cuya providencia compara Filón con la función del gobernante, el piloto, el auriga, o el general; y gobierna el mundo con la solicitud con que un padre cuida a su hijo y un artista o artesano sus creaciones. Al concebir la obra y la providencia divina en el universo en general y respecto del hombre en particular, conforme con la doctrina mosaica, atribuye Filón a la Divinidad características que aparentemente contradicen la concepción de él como ser absoluto y desvinculado cualitativamente de todo lo creado. Esta antinomia tendría su explicación, según Brehier, a la luz de las dos perspectivas desde las cuales enfoca Filón separadamente, y sin preocuparse por superarla, el problema del ser supremo: la perspectiva que tomando a Dios mismo por centro de la interpretación nos lleva a concebirlo como un ser situado a infinita distancia de todo otro ser, imaginándolo inmutable, inmóvil e inoperante porque todo lo que implique cambio repugna a su perfección y plenitud; y la que tiene como origen el alma humana, la que lo siente próximo, operante y revestido de sus propias cualidades, en grado superlativo sí pero compartidas al fin y al cabo. En cuanto al papel de la Divinidad en su operación creadora del universo, la absoluta desvinculación de la esencia divina respecto del mundo sensible y los demás seres excluye del pensamiento filoniano la idea de que el proceso
consistiera en una mera derivación o evolución de su divina esencia, como cabe concebirlo si se identifica a ésta con la forma ejemplar primera o con la sustancia primitiva. Dios aparece en la exégesis filoniana como el artífice ajeno a la materia con la que configura el mundo sensible. En esta materia, preexistente eternamente, inanimada e inmóvil de por sí, según la concebían los estoicos, mezcla confusa de los cuatro elementos, el demiurgo universal introduce el orden (cosmos), separando y aislando los elementos opuestos en aras de la armonía cósmica, con lo cual se ponen de manifiesto las naturalezas de los seres particulares. El móvil de la acción creadora divina no es la necesidad sino la bondad de Dios, que lo inclinó a desear la mejor de las dos alternativas: orden o desorden. Es en realidad difícil, si no imposible, determinar si tienen razón los estudiosos que afirman que de ciertos pasajes de Filón se desprende que también la materia amorfa, preexistente antes de su ordenación por Dios, fue creada previamente ex nihilo por éste. A ser cierta esta interpretación, Dios sería a la vez potetes y ktistés, es decir, creador en el sentido de productor de algo a partir de la nada, y demiourgós u operario que elabora una obra con materiales ya existentes.
El mundo sensible no es copia o imitación de Dios, sino réplica de un modelo mental creado por él ex profeso. Este mundo inmaterial, aprehensible sólo por la inteligencia, sí fue producido de la nada. En la creación y en la providencia se manifiesta la acción Divina respecto de sus creaturas. En la dirección opuesta el hombre puede aproximarse a él por la vía ascética que le permita desvincularse de las cosas sensibles y remontarse intelectualmente hacia él. Dios se complace en las manifestaciones culturales del hombre y le ha concedido la posibilidad de aprehender, si no su esencia, que eso está más allá de las fuerzas de la humana inteligencia, sí su existencia. Esto lo logra el hombre sabio a partir de la experiencia sobre las cosas que perciben sus sentidos pero superándolas y saliendo de sí mismo para elevarse, después de trasponer todos los grados de la creación, hasta las regiones etéreas, desde donde podrá atisbar la realidad del ser por excelencia,””
Con lo anteriormente expresado por el mismo Filón de Alejandria y rectificando el verdadero nombre de ese a quien él llama, erróneamente, “dios”, y tomando Su verdadera esencia cual es la eternidad, lo llamaremos, aquí, ETERNO. Así las cosas podremos ver que lo que Filón define en verdad cubre las cualidades y características de nuestro Padre y Creador.
El Altísimo de Israel, como un conglomerado humano que abarca al pueblo Hebreo en general, es UNO que es “mejor que el bien y anterior a la Unidad”, a quien “no se le puede atribuir rasgos propios de la creatura” y que es “totalmente ajeno a la condición corpórea” que prevalece en la creación física de nuestro mundo, ya que Su esencia es UNA, compuesta de ESPÍRITU CREADOR.
Filón Lo considera como “la inteligencia y el alma” del cosmos y sus universos. Y no se equivoca en ello porque nuestro Eterno Creador está “fuera del tiempo y el espacio físico” ya que todo lo “penetra y lo llena” y, por ende, se convierte en el único “Creador y padre” de todo, características éstas que. aparentemente, “contradicen la concepción que tenemos acerca de Él como un ser ABSOLUTO y desvinculado cualitativamente de todo lo que Él ha creado”.
Además de todo lo anterior él mismo Lo considera INMUTABLE; que Su creación no es una mera “derivación o evolución” de Su divina ESENCIA ESPIRITUAL e INTANGIBLE a nuestra propia perspectiva de ver lo material, y que no es un “artífice ajeno” a lo credo por Él. . El móvil de Su acción creadora divina no es Su necesidad sino Su bondad intrínsica que Lo inclinó desear lo mejor de dos alternativas: orden o desorden. Lo define como un Creador en el sentido de
productor de algo partiendo de la “nada”, como si fuese un demiourgós u operario que elabora una obra con materiales ya existentes- Por eso podemos concluir con la sentencia de que lo creado no es sino una réplica de un modelo mental creado por Él ex profeso y que éste mundo inmaterial, aprehensible sólo por la inteligencia, sí fue producido por Él de la nada, una “nada” que no podemos definir, humanamente, porque es un producto del Creador. Para terminar, digamos que nuestro Creador se complace en la capacidad creadora humana y le ha concedido la capacidad suficiente de hacerlo, y para que pueda comprobar por sí mismo su dependencia en su HACEDOR, GUIA y CONDUCTOR!
No dejemos, en ningún momento, de cumplir con el mandato que nuestro Eterno Creador y Padre nos pide en Deuteronomio 32:45, 46, 47, después que dio Su Torah a Su pueblo escogido “45 Cuando él había terminado de hablar todas estas palabras a Israel, 46 él les dijo a ellos: “Tomen de corazón todas las palabras de mi testimonio contra ustedes hoy, para que puedan usarlas ordenando a sus hijos que tengan cuidado de obedecer todas las palabras de esta Toráh. 47 Porque este no es un asunto trivial para ustedes; ¡por el contrario, es vuestra vida! Por medio de ella ustedes tendrán larga vida en la Tierra que están cruzando el Yarden para poseer.”
נלסון חורחה רובלס

El problema de los infiltrados ilegales en Israel Por David Mandel

No maltraten ni opriman al extranjero, pues también ustedes fueron extranjeros en Egipto (Éxodo 22:20)
“”La Torah repetidamente conmina a los judíos a tratar a los extranjeros con justicia y humanidad, recordándoles que también ellos tuvieron la dura experiencia de ser extranjeros en Egipto, donde, durante cuatro siglos, fueron víctimas de maltratos y cruel opresión.
Desde que los romanos, hace dos milenios, después de la guerra del Siglo 1 y de la Rebelión de Bar Cojba en el Siglo 2, expulsaron a la mayoría de los judíos de la Tierra de Israel, los judíos siempre fueron considerados extranjeros en todos los países donde se establecieron, (excepto raras excepciones generalmente por breves períodos) y tratados con discriminación y dureza.
Hoy, por primera vez en dos mil años, los judíos son mayoría en un Estado judío independiente, y el mandamiento de la Torah, respecto a los extranjeros que viven en Israel, es materia de un gran debate.
Los judíos que viven en Israel no quieren volver a tener la amarga experiencia de ser minoría. El problema demográfico es complejo:
• En el curso de los últimos años entre 60,000 a 80,000 africanos de Eritrea, Sudán y otros países han entrado ilegalmente a Israel, (y continúan entrando), cruzando la península egipcia del Sinai, la mayoría de ellos impulsados, no por razones políticas, sino por haber escuchado que en Israel
pueden fácilmente ganar más de mil dólares al mes, gastar un máximo de $400 y ahorrar unos $7,000 al año.
• Hay 250,000 trabajadores extranjeros en Israel, el 8% de toda la fuerza laboral del país, la mitad de ellos ilegales con visas expiradas.
• Más de 120,000 palestinos han recibido ciudadanía en Israel bajo el marco de reunión familiar.
• 350,000 inmigrantes de la ex Unión Soviética no son judíos.
• Más de 1,500,000 ciudadanos israelíes son árabes, (20% de la población).
La mayoría de los grupos arriba mencionados no se identifican con Israel y mucho menos con el pueblo judío.
El mayor problema social es el que presentan los africanos infiltrados. Han convertido zonas de Tel Aviv en ghettos africanos, donde los israelíes temen entrar. Los casos de violaciones y asaltos cometidos por africanos van constantemente en aumento. Esto ha ocasionado una reacción violenta, con tintes de racismo, de parte de personas que viven en barrios donde hoy predominan los africanos.
Se han propuesto varias soluciones. Una de ellas es ofrecer una suma de dinero y pasaje al que voluntariamente escoja regresar a su país. Otra es enseñarles oficios que les puedan servir en sus países de origen y luego deportarlos, o, para usar un mejor término, repatriarlos. Lo que no se puede seguir aceptando es una infiltración incontrolada e ilegal que, al ritmo que va, cambiaría la demografía del país. “” Esta nota periodística, de David Mendel, es una prueba de las malas informaciones que la prensa internacional, confabulada contra Israel como nación, trata de convencer al mundo que es una que persigue a todo aquél que ha llegado a su territorio; más bien la nación de Israel de hoy propende por ayudar a todo aquél que reside en su territorio como bien lo anota el autor. Es un infundio de la peor calaña que se califique a una pequeña nación, como lo es ahora la Israel moderna, que sea una enemiga para las 7 naciones que le rodean en la actualidad, por no decir las 19 naciones que son de fe Ismaelita o Islamita. Son éstas naciones (Marruecos, Sahara Occidental, Mauritania, Malí, Argelia, Tunez, Libia, Egipto, Líbano, Sudán, Siria, Iraq, Jordania, Arabia Saudita, Irán, Kuwait, Baharim, Omán y Yemen) que odian y desean que ISRAEL desparezca del mapa. Este deseo enfermizo de hacer desaparecer a la pequeña Israel, de parte de los descendientes de Ismael para con sus medios hermanos hebreos, ambos descendientes del patriarca Abraham, no llegará a ser una realidad puesto que nuestro Creador tiene puesto Sus ojos en Su pueblo escogido, el Hebreo, es decir del pueblo Israelita constituido por las doce tribus originales descendientes de Abraham. Es Su Palabra contra los deseos malsanos de los que descienden de Ismael y del hermano de Jacob, Esaú, enemigo histórico perpetuo de los descendientes de Jacob, de Israel!
נלסון חורחה רובלס

LA HISTORIA OLVIDADA DEL ÉXODO DE LA TRIBU DE DAN
(PARTE I)

En los días de los Faraones leemos acerca de la aventura de un héroe llamado DANAOS, y de sus seguidores, que moraban en Egipto en tiempos de la esclavitud del pueblo Hebreo. Con posterioridad a ello se sucedió un evento, o serie de eventos, que la niebla de los tiempos se ha corrompido, hizo que se exilaran en otra tierra forzados por los mismos egipcio. Narraciones históricas nos dicen que abordaron barcos en Egipto y viajaron, para establecerse y constituir sus hogares, a tierras de Grecia.
El comienzo de la historia de Grecia, y el “exilio” mismo, se fija, a menudo, con la llegada de Danaoi o Danaan, y sus seguidores procedentes de Egipto. Este evento lo han ubicado algunos historiadores entre los años de 1450 al 1494 A.E.C. (antes de la era común cristiana). Sin embargo es significante el hecho de que el Éxodo de Egipto del pueblo Hebreo allí esclavizado se ubique en un período similar, entre los años 1447 al 1491 A.E.C.. ¿Acaso tiene relación alguna éstos dos éxodos? ¿ Acaso pudo haber sido que el exilio de Danaan, partiendo de Egipto, fue una parte del masivo éxodo Hebreo hacia la Tierra Prometida? Si hacemos un análisis de los antiguos escritos nos indica que ciertamente ése fue el caso.
Veamos un poco de esa historia, basados en las Escrituras Hebreas. Ese maravilloso evento por el cual el mismo Creador “sacó de Egipto a Su pueblo” (Éxodo 12:51) se ha dado por llamarlo “Día de la Independencia de Israel” y el punto de partida de la historia del mundo. El punto de partida del mismo se inicia en la ciudad de RAMASES, localizada a casi unas seis millas de la capital actual de Egipto, El Cairo. Poco después que el pueblo del Eterno Creador parte a la libertad, camino hacia la Tierra Prometida, el Faraón dispone que 600 de sus carrozas y una innumerable tropa, persigan a las Hebreos (Éxodo 14:7) para hacerlos regresar, y llegan a orillas del Mar Rojo. Y cuando el Eterno, de una forma maravillosa hace que las aguas se dividan en dos. Aquéllos persiguen más cerca a los hebreos y se internan al centro del fondo del Mar Rojo que nuestro Creador ha secado del todo. Y en un abrir y cerrar de ojos, las aguas vuelven a su curso normal y se unen de nuevo, atrapando las carrozas con sus tripulantes y al ejército del faraón, ahogándolos a todos. Este evento milagroso se inmortaliza en el Canto de Moisés, Éxodo 15: 1 al 18, y se canta como victoria por todos aquéllos que han sido redimidos.
El historiador Griego, Diodoro Siculus, nos ofrece evidencias de tal hecho desde el punto de vista Egipcio acerca de la verdad de lo que se narra en las Sagradas Escrituras. De los Hebreos él nos dice, “Sus antepasados fueron sacados de todo Egipto…con el propósito de limpiar la tierra,” (Historia de la Antigüedad, pág. 458) En tales palabras hay alguna verdad, después que Egipto tuvo que soportar las plaga de insectos, y pestilencias de las diez plagas que el Eterno infligió al pueblo egipcio por la testarudez de su Faraón.
Los antiguos geógrafos Griegos y sus historiadores, uno de ellos Strabo nacido en el 63 A.E.C.
También avalan las narraciones xe las Sagradas Escrituras, diciéndonos, “Moisés les dijo y les enseñó que los Egipcios no hacían lo correcto al representar la divinidad del Eterno en animales salvajes y domésticos, al igual que hacían los Libios; como tampoco los Helenos fueron sabios al dar forma de dioses, a los hombres que ellos así consideraban. Porque sólo UNO es el ETERNO CREADOR, que lo abarca TODO…y que con ciertas “doctrinas” convenció a no pocos hombres y mujeres de razón para llevarlos al lugar que hoy día es Jerusalém.” (Ibid, pág.459). Éstas “doctrinas de Moisés”, dadas por el mismo Creador, son las que conocemos como los DIEZ MANDAMIENTOS o, en palabras de las Escrituras, la TORAH o ENSEÑANZAS.
LA HISTORIA OLVIDADA DEL ÉXODO DE LA TRIBU DE DAN
(PARTE II)
Algunos historiadores mencionan que los Egipcios no dejaron datos históricos de tal época donde se confirme la presencia de los Hebreos y de su posterior Éxodo. La Enciclopedia Universal Judía, capítulo iv, página 7, nos informa sin embargo, que tan lejos como el siglo quince A.E.C. los “Textos Egipcios hacen mención de un pueblo llamado APURIU, residente en Egipto, que hacían trabajos de esclavo.” Más adelante la enciclopedia afirma que estos pueblos fueron identificados por muchos eruditos como los HABIRU o HEBREOS. (Note usted la similitud entre APURIO y HABIRU). Los escritos antiguos también afirman que un pueblo de origen SEMÍTICO, conocido como DANAAN fueron expulsados de Egipto, y que éstos viajaron en barco hacia Grecia donde establecieron la antigua civilización Griega. ¿Podría ser que el fabuloso Danaan sea una referencia más acerca de la Trinu hebrea de Dan?. William Ridgeway en su obra la Antigua Era de Grecia (en su página 220), fecha el éxodo de Danaan en el 1450 A.E.C.. Ésta es, virtualmente, idéntica a la fecha del éxodo Hebreo, que se fija en el 1447 A.E.C. por el historiador Dr. Stephen E. Jones, y el de 1453 A.E.C, por el Dr. Adam Rutherford en su obra Cronología Bíblica (página 120). Otros historiadores hacen uso de fechas ligeramente diferentes como el de la señora Hamilton Gray en su obra La Historia de Etruria (página 95) que la fecha el exilio voluntario de Danaan en el 1493 A.E.C. cuando se compara con la fecha de 1491 A.E.C. del Obispo Usher (Enciclopedia de McClintock y Strong, Capitulo 3, página 396. Bien podemos concluir que dos (2) éxodos un pudieron existiré al mismo tiempo. Las evidencias históricas nos indican que Danaan y sus seguidores, de la Tribu de Dan fueron, en realidad, los navegantes q ue mencionan las Escrituras y que, por ende, formaron parte del pueblo Hebreo que se menciona en el libro de Jueces, capítulo 5, verso 17! Las Sagradas Escrituras Hebreas también nos informan de otras evidencias de navegantes Hebreos en esos tiempos de la antigüedad como también de un estudio conocido como Migraciones Oceánicas de Antiguos Hebreos.
Debemos ahora mencionar que algunas exposiciones históricas cristianas fechan el Éxodo Bíblico dos siglos más tarde de lo sucedido, entre los años 1225 al 1275 A.E.C., tratando con ello fijar exactamente 400 años de cautividad dentro de Egipto, interpretando, por ende, mal las mismas Escrituras! Muchos eruditos están de acuerdo que estas fechas, antes anotadas, son muy tardías, y están en conflicto con el tiempo cuando existieron los Jueces. Además, los monumentos Egipcios del siglo 14 hacen referencia de una región al occidente de Galilea de una región conocida como ASERU, la cual fue establecida por los miembros de la Tribu de Aser, después de su asentamiento en Canaan (Enciclopedia Judía, 2, 180). Por lo tanto Israel, como pueblo y nación, ya se había establecido en Canaan para ese tiempo!. La Enciclopedia Judía también nos señala que 1 Reyes 6:1 fija el intervalo existente entre el éxodo mismo y la construcción del Templo, en 480 años.
El Rey Roboam, 41 años después de la construcción del Templo (1 Reyes 14:25), es contemporáneo con ewl rey SHISHAK, el primer rey de ls dinastía 22 de los Faraones (c. del 950 A.E.C.). Este dato nos daría una fecha cerca de 1470 A.E.C. para el Éxodo Escritural. Los hallazgos hechos por Flinder Petric (1896) en una inscripción de MERNEPATH UNO que, por primera vez ocurre en un texto Egipcio de ISIR UNO, como también las Tabletas halladas en El-AMARNA, corroboran la virtual y correcta fecha dada antes. Esta fecha de 1470 A.E.C. se ubica exactamente en la mitad de las otras fechas de eruditos, referentes tanto al éxodo hebreo y al exilio de Egipto de Danaan y sus huestes que le acompañaron a tierras de Grecia!
EL DANAAN SEMITA Y LA TRIBU DE DAN
La identidad Semita de Danaan y sus compañeros, navegantes todos ellos, ha sido comentada por el historiador G.F. Sehomann, quien afirma, “Entre aquéllos antiguos algunos consideraron que los colonos de Danaan quienes arribaron a Grecia, procedentes de Egipto, no fueron de ninguna manera de extracción Egipcia sino aventureros de raza Semita (descendientes de Sem), quienes al haber sido expulsados de Egipto, algunos de ellos se tornaron hacia Grecia” (Antigüedades de Grecia, pág. 12).
Estos Danaan no solo fueron Semitas sino que eran Hebreos, de acuerdo a antiguos documentos Egipcios. El Profesor Max Dunker, en la obra La Historia de la Antigüedad, páginas 456 al 466, nos ofrece fascinantes detalles de dos éxodos, uno por mar y otro por tierra y como bien lo narra un documento Egipcio antiguo, que dice, “La narrativa de Hecateus de Abdera, quien estuvo en Egipto en tiempo de Ptolomeo I, y quien escribió una historia acerca de Egipto, nos ofrece, sin prejuicio alguno la más clara narración con un punto de vista amplio, y conecta tal emigración de Hebreos, a quienes él mismo no considera Egipcios, con la supuesta emigración que parte de Egipto hacia Grecia.”
El mismo Hecateus de Abdera dice, “Una vez que las “pestilencias” se manifiestan en Egipto, se concluye que la causa de tal evento se debe a la ira de los dioses” (Esas “pestilencias” no son otras sino las plagas que nos narra Éxodo 9:14 al 15 y causadas por nuestro Eterno Padre y Creador). “En esa oportunidad vivían muchos extranjeros en Egipto, y observaban diferentes costumbres religiosas y sacrificios, y con ello aconteció que el culto hereditario Egipcio a sus dioses se interrumpió como antes se daba allí en Egipto. Éstos, por tanto, fueron de la opinión que no obtendría ninguna disminución del mal, a menos que eliminaran la causa, cual era la permanencia de los extranjeros en su tierra.” (Ésta “remoción” del pueblo extranjero, por parte de los Egipcios, no es otra que el Éxodo
que dirigió Moisés). “Cuando el pueblo fue expulsado, los más bravos y nobles de entre ellos, como dicen algunos, dirigieron su salida y entre ellos estaban los renombrados líderes Danaus y Cadmus, quienes arribaron a Hellas (Grecia); pero la gran mayoría de todos ellos salieron de Egipto, por tierra, hacia lo que ahora se llama Judea. Éstos otros emigrantes fueron conducidos por Moisés, quien era el más distinguido de todos ellos por su valentía y sabiduría.” Éste Hecateus de Abdera fue un historiador Griego quien vivió en el siglo cuatro (4) A.E.C. en Egipto, bajo el gobierno de Ptolomeo I, uno de los generales de Alejandro Magno.
En el extracto histórico anterior los historiadores de esa época conectan, claramente, tanto a los Hebreos como a Danaan o Danaus como parte del mismo éxodo. Por ende los Danaan fueron en realidad la tribu Bíblica de Dan – una Tribu con tendencias de navegantes, y parte del Éxodo Hebreo bíblico.
Otra maravillosa narración, aunque con una perspectiva claramente Egipcia, nos la ofrece Lisímaco de Alejandría (355-281 A..E.C.), cuya historia fue preservada por el escritor Flavio Josefo en su obra CONTRA APION, y que dice, “En tiempos del rey BOCCHORIS (posiblemente un nombre griego dado al faraón del Éxodo) los hombres impuros y leprosos venían al templo a mendigar alimento. Por lo tanto hubo una plaga en la tierra, y Bocchoris recibió una respuesta de Amón (un dios egipcio) que los templos debían ser purificados. Así que los leprosos, cuando el sol estaba en toda su plenitud, eran tirados al mar, y los impuros fueron expulsados y llevados al desierto sin ayuda alguna, Estos hombres, unidos en consejo, en la noche encendían fuego y luces, ayunaban y pedían a sus dioses que los salvase. Entonces un cierto Moisés les aconsejo y guió por el desierto hasta llevarlos a tierras habitadas…donde establecieron una ciudad llamada Hierosyla (Jerusalém)…” (Ibid, pág. 463, Libro 1, verso 34, Contra Apion)-
Estos documentos históricos antiguos nos dan evidencias que el Éxodo involucró dos grupos con diferentes destinos. Es así como algunos de los Hebreos expulsados de Egipto fueron expulsados hacia el mar, y por ende viajaron hacia el Norte, por el Mediterráneo, para encontrarse con las más antiguas tribus de la civilización Griega; mientras que Moisés condujo al resto de Israel hacia el costado nororiental, vía el desierto, hacia la Tierra Prometida!

EL EXILIO DE DANAAN DESDE EGIPTO

Nos preguntamos ¿Qué y cuál fue la causa que origino el exilio de Danaan y su grupo, desde Egipto hacia Grecia? Las razones que lo causaron tienen obvias corrupciones con el
transcurrir del tiempo histórico. Las mismas narraciones Egipcias hacen referencia de dos hermanos, DANAUS y AEGYPTUS. De Danaus. o Danaos, se dice que tuvo 50 hijos que se casaron con 50 hijas de Aegyptus. Y de acuerdo a tal leyenda, cada una de esas hijas asesinó,. en la noche de la boda, a sus respectivos maridos. (Enciclopedia Británica, Edic -ión 11, 7:793). De Aegyptus también se dice que expulsó de Egipto a Danaos, y que por ello éste último designó a algunas personas que habían morado allí en Egipto para tal viaje; y parece ser que este Aegyptus indicara la personificación de los habitantes nativos de la tierra misma de Egipto. Esta extraña y retorcida leyenda, si es que sus raíces se basan en un acontecimiento histórico y real, parece ser que nos indicara que algún tipo de asesinato en masa ocurrió en tal oportunidad. Es mucho más probable que nos encontremos ante la evidencia de la acción de la décima plaga en Egipto, la matanza de los primogénitos. Éste preciso evento, por supuesto, fue lo dio origen que el Faraón diere la orden que los Hebreos abandonaran Egipto, como bien nos lo narra Éxodo 12:29, 30, 31, 32, 33. Los sistemas de navegación existentes en el antiguo Egipto sirvieron para el propósito de exilio de Danaan. El moderno Canal del Suez, que se une con el Mar Rojo, hacia el costado nororiental, aún no se había construido, y en su reemplazo una serie de canales y vías acuáticas unían al Rio Nilo con el Mar Rojo por el costado oriental. La Enciclopedia Británica, en un artículo sobre el Canal del Suez, afirma, “Y es así como los antiguos canales, de los cuales la historia hace mención, fueron construidos para unir el Valle del Rio Nilo con el Mar Rojo y no perforar así la estrecha franja de tierra que la separara del Mediterráneo. Tan cerca al 2000 A.E.C. otro canal unía la franja del Pelusio del Nilo, a través de la Wadi Tumilat, en los lagos Amargos, donde otro fue excavado para que llegara hasta el Mar Rojo.”
El historiador Alejandro Wheelock Thayer, en su obra titulada THE HEBREW IN EGYPT AND THEIR EXODUS (Los Hebreos en Egipto y su Éxodo) nos presenta evidencias donde, en la noche cuando comenzaba el éxodo, Moisés y el resto de los Hebreos (notemos que no dice Judíos) por la fuerza se apoderaron de los barcos sitos en el Nilo, así como también aquellos que se encontraban en el canal que conduce al Mar Rojo.
Thayers nos dice, “Todo esto, razonablemente, pudo haber sucedido, el que se hayan apoderado de las barcas y naves que se encontraban en el canal, en Suf Jam, cerca de Pitón, para acelerar el propósito de cruzar el Mar Rojo (recordemos que los Egipcios, aunque no marineros, poseían naves que viajaban a diferentes lugares del mundo, tripulados por hombres de las Tribus de Dan, Zabulon y de sus naturales). Él asume que el mismo Moisés bien pudo no estar advertido que el Eterno Creador habría de abrirles un trecho por donde caminar dentro del mismo Mar Rojo hacia su salvación de la esclavitud Egipcia y, originalmente, haber planeado cruzar el mismo por otros medios, el de los botes. También asume que Moisés pacientemente intentó trasladar la multitud haciendo cientos de viajes para trasladar esos miles de seres humanos, animales y pertenencias cruzando el mar Rojo, mientras que los apresurados Egipcios los perseguían. Esto, en realidad, hubiese sido nada práctico puesto que el número de Hebreos (Israelitas) sumaban quizás unos dos millones de almas. Y ésta cifra es aceptada por los mejores críticos” (Biblical Encyclopedia, Enciclopedia Bíblica, de Gray and Adams., 1:191).
Por alguna razón un cruce del Mar Rojo por barco nunca fue intentado ya que la mismas Escrituras no hacen registro alguno de barcas o barcos cuando ellos se acercaban al mar. Por lo tanto se puede concluir que no fueron capturados algunos de ellos por los hebreos que conducía Moisés hacia la libertad, y más bien se puso en práctica un plan diferente como fue el que se puso en práctica por orden puntual de nuestro Eterno Creador, al haber separado las aguas del Mar Rojo para que pasase Su pueblo. Los barcos que se utilizaron fueron los que Dan y sus compañeros tomaron como vehículo escapatorio para salir de allí de Egipto, hacia tierras de Grecia.
El Éxodo, muy probablemente, se realizó en dos frentes; fue así como pudieron escapar, por mar y por tierra, de manos del Faraón!

LA EMIGRACION DANITA HACIA EUROPA

Si la intención original de Danaan y su grupo fue o no enrumbar sus naves hacia el noreste, hacia la apartada bahía de Argos, no lo podemos afirmar tácitamente, y solo decimos que las narraciones que tenemos a mano así lo confirman. La Enciclopedia Judáica, en su capítulo 5, página 1257, cita a un notable e importante arqueólogo Israelita, Y. Yadin, quien afirma, “…existe una muy cercana relación entre la Tribu de Dan y la tribu de Danoi quienes fueron claramente marineros.” También nos dice, “el nombre de Dan se debiera considerar como una forma simplificada del nombre Dan(ann)iel o algunos similares” (capítulo 5, página 1255), De nuevo vemos aquí que la conexión con el Griego Danaan es inconfundible.
El Dr. Robert Latham, una de las autoridades más respetables del siglo 19, nos declara con firmeza que los Danaan de Grecia pertenecieron a los israelitas de la Tribu de Dan. En su obra ETNOLOGIA DE EUROPA, Latham comenta, “Tampoco creo que el epónimo del Argiva (griego) Danai no fuese otro que el Israelita de la tribu de Dan: sólo que estamos tan acostumbrados a nosotros mismos que confirmamos, en nuestro examen de la historia de Israel, lo que es solo de la tierra de Palestina, y que … fallamos en poder compartir aquélla parte que se ha dado por adoptar en la historia común y corriente del mundo” (página 137).
El arqueólogo Dr. Cyrus Gordon afirma que aquellos, más tarde,. Viajaron de Grecia hacia otras partes de las costas Europeas, incluyendo a Irlanda y Dinamarca. En su libro ANTES DE COLÓN, el mismo Gordon nos afirma, “Un grupo correspondiente a los llamados Pueblos del Mar llevaban el nombre de Dan. La Biblia misma nos dice como un segmento de aquéllos marineros Danitas (Jueces 5:17) formaron parte del sistema tribal de la antigua Israel…El apelativo Danita se difundió mucho. Por ejemplo, a Chipre se le llamó IA-DNAN, es decir, la Isla de Dan(an). Ese mismo pueblo fue llamado DANUNA, y bajo ese mismo nombre aparecen como gobernantes de los Llanos de Adana, en Cilicia. La tradición Griega tiene sus propios ancestros epónimos, Danaos (Dan), quienes migraron del delta del Nilo hacia Grecia…”(página 108)- Notemos que, en realidad, los Israelitas emigraron de Egipto. Cyrus Gordon añade, “Virgilio, en sus obras, también designó a los Griegos como los “Danai”. Valientes eruditos ven allí la influencia cierta de los Danitas en el folklore de los Irlandeses…y en el nombre de Dinamarca (Denmark) la tierra de Dan…”(Página 111).
Existen fuertes indicios y evidencias que los Danaan de Irlanda, los Cornwalls y Escoceses, los Danaan de Grecia e Italia, como también los Danes de Dinamarca, fueron Israelitas, pertenecientes a la Tribu de Dan. W. Ewart Gladstone en su obra JUVENTUS MUNDI afirma que el TUATHA DE DANAAN de Irlanda vino procedente del Danaan de Grecia. La similitud de nombres deberían, de por sí, ser concluyente; además de lo anterior, existen otras evidencias de que éstos dos grupos estuvieron relacionados entre si!
El Dr. H.R. Hall, en su obra La Civilización de Grecia en la Edad de Bronce, afirma concerniente a los Griegos, de la época de Homero, lo siguiente, “Las piezas funerarias Lekythoi de Atenas (vasos funerarios pintados) nos muestran en ellas figuras con un rojo cobrizo de un lado, y al otro con figuras humanas con cabello castaño, tez de color marrón oscuro, o negro; y en términos generales concluimos que tales figuras se asemejan a uno de tipo ciertamente Celta Irlandés.” (página 288).
La Historia de Irlanda de Keating nos informa, “Los Danaan fueron un pueblo de gran conocimiento y poseían gran cantidad de oro y plata. Abandonaron Grecia después de una batalla que sostuvieron con los Asirios y, por temor a caer en manos de ellos se trasladaron hacia Noruega y Dinamarca (Dannemark); de allí pasaron a Irlanda” (Página 40).
En la obra conocida como The Annals of Ireland by the Four Masters, se nos explica lo siguiente, “La colonia conocida como Tuatha de Danaan conquistó a los Firbolgs, y se hicieron los gobernantes de Irlanda; eran altamente diestros y unos grandes arquitectos, como también en otras artes aprendidas en su larga estadía allí en Grecia; también se cruzaron, en matrimonio, con los Fenicios.” (página 121). Han dejado, a todo lo largo y ancho de Europa, su nombre en muchas localidades de diferentes países, como Dannonia, Caledonia y Donaghadee en el Lago de Belfast. Por ahora podemos ver que no es casualidad que los antiguos Griegos se pareciesen a los Celtas Irlandeses, ya que los Tuatha de Danaan procedentes de Irlanda, son descendiente de colonias Griegas de Danaan que navegaron hacia el oeste en busca de nuevas tierras.
Éstos colonizadores de Danaan se establecieron, con toda seguridad en Dinamarca, cuyo nombre, sencillamente, significa “Marca de Dan” o “Tierra de Dan”. En la antigüedad, en Dinamarca se estableció una Tribu llamada “DANI”; esto de acuerdo a un antiguo escritor Romano conocido como PROCOPIO (Siglo V de la E.C). quien dejó establecido que los DANI fue un grupo de tribus que habitabana en la Pernínsula Daanesa (VI.xv.1-6), y que formaron parte de la Trbu hebrea de Dan, dato que se puede constatar en las narraciones Bíblica y que bien pudieron ser llamados Dani-el, o Dannaaniel, una variación, por supuesto, de Dan o Danaan.

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Adulto mayor temeroso del verdadero Creador de todo, nuestro amado ETERNO...
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