ESTUDIOS BÍBLICOS BASADOS EN LAS SAGRADAS ESCRITURAS HEBREAS

C  Á  P  S  U  L  A  S

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Por: J.N.Robles Olarte

 

¿SANGRE PARA EL PERDON DE LOS PECADOS?

Transcripción y adaptación de un artículo en ingles de tim Williams por j.n. robles olarte

PARTE  1

Si, esto es lo que nos dice el Nuevo Testamento Griego en su libro de los Hebreos, “”Y según la Ley casi todas las cosas se purifican con sangre, y sin derramamiento de sangre no se hace la remisión. (Hebreos 9:22)

Como bien podemos observar el tema central del cristianismo, y de su libro, el Nuevo Testamento, es la ofrenda del sacrificio de la sangre de Jesús el Cristo como expiación por los pecados de todo el mundo. Nos afirma tal libro que “la sangre de Jesús fue derramada en nuestro lugar, y es el único medio de expiación por el pecado.” ¿Es esta afirmación verdaderamente consistente con las Sagradas Escrituras Hebreas,. O Aantiguo Testamento como ellos las llaman?

Los cristianos afirman que la absoluta necesidad de sangre se basa en la Ley del Eterno Creador que nos dejó Moisés, es decir la Torah. Tradicionalmente, se suele citar el libro de Levítico como prueba de su afirmación:

Si un hombre cualquiera de la casa de Israel, o de los forasteros que residen en medio de ellos, come cualquier clase de sangre, yo volveré mi rostro contra el que coma sangre y los exterminaré de en medio de su pueblo. Porque la vida de la carne está en la sangre, y yo os la doy para hacer expiación en el altar por vuestras vidas, pues la expiación por la vida, con la sangre se hace.. ‘”(Levítico 17:10-11)

Lo que inmediatamente se hace evidente es que este pasaje se refiere, en primer lugar a la prohibición de consumir sangre, y que la expiación que se haga es por la vida, no por el pecado. El tema de la expiación aquí es secundario. Se nos dice que la razón de esta prohibición es que la sangre contiene la vida, es decir la vitalidad del animal.

Otra razón es que el consumo sangre fue una parte muy importante en las prácticas religiosas idolátricas de los pueblos y las naciones vecinas a Israel. Israel fue instruida claramente, por el Santo de Israel, y por medio de Moisés, no imitar de ninguna manera estas prácticas paganas y aborrecibles.

Dado que este pasaje es predominantemente preocupante por lo de la prohibición de consumir sangre, debemos buscar en otra parte de las Sagradas Escrituras Hebreas, exclusivamente, para poder obtener las instrucciones sobre la expiación por los pecados. Este pasaje de Levítico 17 nos dice que la sangre simboliza la vida del animal, que puede ser utilizada como un medio de hacer expiación por nuestras vidas. No dice, sin embargo, que la sangre es el único medio de expiación por los pecados. En efecto, las Sagradas Escrituras nos señalan otros medios en lugar de usar la sangre de bueyes, carneros u ovejas.

Otros medios de expiación

Moshe dijo a Aharon: “¡Toma tu incensario, pon fuego en el altar, pon incienso sobre él, y apúrate con él a la asamblea para hacer expiación por ellos, porque furia ha salido de YAHWEH, y la plaga ya ha comenzado!” 12(16:47) Aharon lo tomó, como Moshe había dicho, y corrió al medio de la asamblea. Allí la plaga ya había comenzado entre el pueblo, pero él añadió incienso e hizo expiación por el pueblo.”” (Números 16:46-47)

 

Aquí, el incienso se puede utilizar para expiar los pecados de la misma manera que lo hace la sangre sacrificial de animales limpios o puros. Observemos qué otra cosa podría ser utilizada en lugar de la sangre:

El rico no dará más ni el pobre dará menos que medio shekel cuando den la ofrenda al ETERNO CREADOR para expiación por sus vidas.  Tomarás el dinero de la expiación del pueblo de Israel y lo usarás para el servicio de la Tienda de Reunión, para que sea un recordatorio del pueblo de Israel delante del ETERNO CREADOR para expiar por sus vidas.””  (Éxodo 30:15-16)

 

La frase “para expiar por sus vidas” en estos versículos es la misma expresión que encontramos en Levítico 17:11,

“Hemos traído una ofrenda para el ETERNO CREADOR, lo que cada hombre ha obtenido en la forma de joyasmanillas, brazaletes, anillos de señal, aretes y cintospara hacer expiación para nosotros delante del ETERNO.”” (Números 31:50)

 

En este pasaje, el dinero podría ser utilizado para hacer expiación por los hijos de Israel. El principio aquí no es que la expiación se pueda comprar [esta es la práctica de la gran Iglesia Universal de Roma, cuyos sacerdotes, ordinariamente, venden el perdón]. Más bien, se trata de hacer caridad con el dinero que se obtenga. En este caso, en particular, el dinero se utilizaría para el mantenimiento físico de la construcción del Templo.

¿Acaso la sangre cubre todos los pecados?

Según las Escrituras, los sacrificios con sangre tienen un límite dentro de las  expiaciones. La más importante de tales limitaciones es que los sacrificios con sangre se efectuaban solamente por los pecados no intencionales. Si una persona ha cometido un pecado por ignorancia, como el de efectuar un trabajo en sábado cuando, tal vez, se pensaba que era un Domingo, entonces la expiación se podía hacer a través de una expiación sacrificial. Los sacrificios NO ayudan en nada para expiar los pecados que se hayan cometido intencionalmente. Observe las instrucciones dada Levitas a los sacerdotes acerca de esto:

el ETERNO habló así a Moisés:  Habla a los israelitas y diles: Si alguien peca por inadvertencia contra cualquiera de los mandamientos del CREADOR sobre lo que no se debe hacer y comete una de estas acciones prohibidas:  Si el que peca es el sacerdote ungido, haciendo culpable al pueblo, entonces ofrecerá al ETERNO CREADOR por el pecado que ha cometido un novillo sin defecto, como sacrificio por el pecado.  Llevará el novillo a la entrada de la tienda del Encuentro ante el ETERNO, impondrá la mano sobre la cabeza del novillo y lo inmolará ante el ETERNO.  El sacerdote ungido tomará parte de la sangre del novillo y la llevará a la Tienda del Encuentro.  El sacerdote mojará su dedo en la sangre y rociará con ella siete veces ante el ETERNO CREADOR frente al velo del Santuario.  El sacerdote pondrá parte de la sangre en los cuernos del altar del incienso aromático ante el ETERNO en la Tienda del Encuentro, y verterá toda la sangre del novillo al pie del altar de los holocaustos que se encuentra a la entrada de la Tienda del Encuentro. (Levítico 4:1-7) .

 

Este clamor de decir que solo la sangre es la que sirve para expiar los pecados, hace que surjan muchas preguntas. ¿Qué sucedería si una persona no tiene los medios económicos para comprarse un carnero o un becerro para que efectuara su sacrificio?  ¿Sería factible que nuestro amoroso Creador instituyera un sistema de sacrificios solo para que lo usaran los más ricos? La respuesta lógica es un rotundo NO!

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“”Cuando sus recursos no alcancen para una res menor, presentará a Yahveh, como sacrificio de reparación por su pecado, dos tórtolas o dos pichones, uno como sacrificio por el pecado y otro en holocausto.””(Levitico 5:7)

Vemos aquí que si una persona no podía pagar por un carnero o un becerro como ofrenda al pecado, podía hacer uso de ciertas aves en vez de ellos. Mas, sin embargo, si aún así no poseía los medios paras hacerse a las aves por ser muy pobre, ¿qué entonces?

“”Si no le alcanza para dos tórtolas o dos pichones, presentará, como ofrenda suya por haber pecado, una décima de medida de flor de harina como sacrificio por el pecado. No añadirá aceite, ni echará sobre ella incienso, porque es sacrificio por el pecado.””  (Levitico 5:11)

Esto es muy interesante pero, seriamente perjudicial para la doctrina cristiana. Si las aves no se podía ser ofrecer,  bastaba un poco de harina en su lugar,  y sería igual de eficaz ante los ojos del Creador de Israel. Las Escrituras son muy claras al respecto. Puesto que la harina podría ser utilizada para una ofrenda por el pecado, es evidente que la sangre no era el único medio de expiación. La posición cristiana, de que solo la sangre derramada de Jesús “podría expiar los pecados” está cayendo en el olvido a la luz de las Sagradas Escrituras. En realidad, teniendo en cuenta las golpizas y las torturas que, se dice, ‘Jesús’ sufrió a manos de los romanos, usted debiera que preguntarse ¿por qué no, más bien, haber traído un saco de harina a los romanos y haberle evitado así los azotes, golpes,  burlas y crucificción!

¿Qué pasa si no existe Templo alguno ni sacerdocio Aarónico?

 

Mientras el Templo estuvo en pie, los sacrificios sirvieron como parte del proceso de expiación. Sin embargo, cuál hubiese sido el destino de las personas que no hubiesen tenido acceso al Templo? ¿Qué se supone que habrían de hacer los hijos de Israel después del 586 AEC o AC, cuando el Primer Templo fue destruido y fueron llevados al exilio a Babilonia? ¿Qué hicieron los judíos en tiempos de los Macabeos, cuando los greco-sirios estuvieron en control del Templo y no permitían sacrificio alguno allí?

Después que el rey Salomón completó la construcción del Templo en Jerusalén, se lo dedicó con un discurso muy conmovedor. Este discurso largo y muy bonito se puede leer en los libros de 1 Reyes 8 y II Crónicas 6. Nótese, sin embargo, que Salomón no habla de sacrificios en absoluto! Si los sacrificios hubiesen el punto focal del Templo,  ésta omisión hubiese sido muy curiosa. Más bien, el enfoque del Templo se demostró que era el Arca misma, que contiene, en su interior, las Leyes que nuestro Creador nos dio para que viviésemos por ellas. El Templo fue, ante todo, un símbolo de la Shekinah, Gloria o  la Presencia del Santo y Eterno Creador de Israel.

 

13 Pero yo Te he construido una casa magnífica, un lugar donde puedas habitar para siempre.” (I Reyes 8:13)

 

Tienes que hacerme un lugar Kadosh (Santo), para que Yo pueda vivir entre ellos. 9 Lo harásde acuerdo a todo lo que Yo te muestre – el diseño del Tabernáculo y el diseño de su mobiliario.”  (Éxodo 25:8).

 

Hacia el final del discurso mismo, Salomón aborda el tema de los hijos de Israel, si es que les niega el acceso al Templo:

  “Si ellos pecan contra ti – porque no hay nadie que no peque – y Tú estás irritado con ellos y los entregas al enemigo, para que ellos se los lleven cautivos a la tierra del enemigo, sea lejos o cerca; entonces, si ellos se vuelven a sus sentidos en la tierra donde fueron llevados cautivos, se vuelven y hacen su súplica a ti en la tierra de aquellos que se los llevaron cautivos, diciendo: ‘Hemos pecado, hemos actuado haciendo lo malo, nos hemos comportado perversamente,’  si en la tierra de sus enemigos quienes se los llevaron cautivos, ellos se vuelven a ti de todo corazón y ser y oran a ti hacia su propia tierra, la cual diste a sus padres, hacia la ciudad que Tú escogiste y hacia la casa que yo he edificado para Tu Nombre; entonces, en el cielo donde Tú vives, oye su oración y súplica, defiende su causa, y perdona a tu pueblo que ha pecado contra ti – perdona sus transgresiones que ellos han cometido contra ti, y dales compasión a la vista de sus captores, para que tengan compasión de ellos; (I Reyes 8:46-50)

 

Este pasaje nos ayuda a entender perfectamente Levítico 17:11. Las Escrituras Hebreas enseña claramente que los sacrificios con sangre no eran necesarios con el propósito de expiar los pecados. Se demuestra allí que, la oración y el arrepentimiento, son los medios más eficaces de expiación. Ciertamente  que ello fue posible hasta cuando el Templo estuvo en pie y, si uno podía permitirse el sacrificio de un animal limpio y perfecto,  el mismo sacrificio era traído y considerado parte del proceso de expiación por los pecados no intencionales. ¿Qué nos enseña Levítico 17:1 cuando se ofrecía un animal en sacrificio? Sencillamente, no se permitía, ni aún hoy día se permite,  consumir su sangre, ya que la misma es la “fuerza vital” de la vida, y es la parte del animal que afecta  nuestra expiación. Además, no hemos de consumir la sangre porque ésta fue una práctica de los pueblos paganos que adoraban al dios Sol, “Baal”.

 

¿SANGRE PARA EL PERDON DE LOS PECADOS?

Transcripción y adaptación de un artículo en ingles de tim Williams por j.n. robles olarte

PARTE  2

¿Fue acaso, ‘Jesús’, un sacrificio aceptable?

Otro punto central en el Nuevo Testamento es la afirmación de que la crucifixión de Jesús “fue el último sacrificio expiatorio por los pecados del mundo”. Sin embargo, si las instrucciones de sacrificio establecidos por la Ley, dadas a Moisés, se examinan de cerca, y se observan los límites allí establecidos para los mismos, viene a ser claro que “Jesús” nunca pudo haber servido como un sacrificio expiatorio. Evidentemente es un hecho que cualquier sangre derramada de forma  irregular podría satisfacer los requisitos Escriturales exigidos para expiación alguna. Tengamos en cuenta las instrucciones contenidas en la Toráh acerca de los mismos:

“Porque la vida de la carne está en la sangre, y yo os la doy para hacer expiación en el altar por vuestras vidas, pues la expiación por la vida, con la sangre se hace.””  (Lev. 17:11)

Observemos que la sangre del “sacrificio aceptable” iba a ser derramada sobre el Altar Sagrado del Templo, y no sobre el símbolo fálico pagano de una cruz. Evidentemente, no cualquier sangre derramada es aceptable como sacrificio. El Creador de Israel estableció reglas y Leyes muy minuciosas que rigen los sacrificios aceptables traídos ante Él.  El “Jesús” crucificado puede que califique como una expiación de acuerdo con el Nuevo Testamento Griego de origen Mitráico pero, dado que su sangre no fue ofrecido ante y sobre el Altar, no está de conformidad con lo que las Sagradas Escrituras, del Creador de Israel,  requieren

Existen muchos otros factores que hacen de la crucifixión de Jesús “un sacrificio inaceptable” de acuerdo con las directrices de las Sagradas Escrituras Hebreas. Y de acuerdo con las normas de Levítico, todos los sacrificios tienen que ser ofrecidos por un sacerdote levita, de un descendiente de Aarón. De acuerdo con lo que cuenta los “evangelios” Jesús fue muerto por  soldados paganos, por hombres gentiles de Roma.

La Ley Escritural también se prohíbe cualquier sacrificio que este mutilado o golpeado:

“… la víctima habrá de ser macho, sin defecto, buey, oveja o cabra. No ofrezcáis nada defectuoso, pues no os sería aceptado.  Si alguno ofrece al ETERNO CREADOR ganado mayor o menor como sacrificio de comunión, sea en cumplimiento de un voto, o como ofrenda voluntaria, ha de ser una res sin defecto para alcanzar favor; no debe tener defecto alguno.”” (Levítico 22:19-21).

 

Allí lo tenemos bien clatro, debe ser un animal puro, sin defecto alguno, y no un ser humano, hombre o mujer! Ahora se nos presenta un problema. Los “evangelios” del Nuevo Testamento claramente enseña que “Jesús” fue golpeado y azotado, lo que le habría hecho manchado y mutilado y, por lo tanto, un “sacrificio no apto”. Con mucha frecuencia los cristianos reaccionan a esta línea de razonamientos, protestando que es impropio ser tan literal, y la muerte de Jesús fue, más bien,  un sacrificio simbólico o espiritual. Los cristianos insisten y afirman, y de hecho el propio Nuevo Testamento, que «Jesús fue literalmente nuestro sacrificio Pascual. Recordemos que, en el libro de Juan, cuando los soldados romanos traspasaron, eso si,  a “Jesús” , después de que fue muerto. Y. seguidamente, se nos dice que no le quebraron las piernas  porque ello “violaría las propias reglas de su sacrificio pascual:

 

” Pero al llegar a Jesús, como lo vieron ya muerto, no le quebraron las piernas,  sino que uno de los soldados le atravesó el costado con una lanza y al instante salió sangre y agua.  El que lo vio lo atestigua y su testimonio es válido, y él sabe que dice la verdad, para que también vosotros creáis. Y todo esto sucedió para que se cumpliera la Escritura: = No se le quebrará hueso alguno. “ (Juan 19:33-36)

 

El evangelio de Juan presenta a Jesús como “el cordero de la Pascua” a quien no se le habría de quebrar ninguno de sus huesos (cf. Éxodo 12:46, Números 9:12). Si los cristianos insisten en que Jesús fue “el sacrificio de la Pascua”, y su sangre sirvió para expiar nuestros pecados, ¿como es posible que ese sacrificio no estuviese sujeto a las directrices establecidas en la Ley, que a Moisés le fue dada por el mismo CREADOR de Israel, y quien las estableció para que pudiese ser un sacrificio aceptable?. Los cristianos siempre parecen querer tener las dos opciones. El propio Nuevo Testamento propone que Jesús fue “un sacrificio” literal. Pero cuando nos enfrentamos a las claras instrucciones escriturales sobre cómo se deben efectuar los sacrificios aceptables, se salen c on la suya y se quejan que todo esto es solo “puro legalismo”!

¿Por qué Jesús no es el modelo del Sacrificio de la Pascua Hebrea?

En realidad no tiene sentido decir que Jesús es el “sacrificio de la Pascua Hebrea. Sabemos por Éxodo 12 que el sacrificio de la Pascua no sirvió de expiación por los pecados, sino que simplemente es para conmemorar el éxodo del pueblo de Israel de Egipto. Aun cuando el cordero fue degollado allí en Egipto y sus “manchas de sangre en las jambas de la puerta”, tal sangre no sirvió para expiar los pecados de nadie. Fue una “señal” para que el ángel de la muerte pasar por alto de hogares israelitas durante las diez plaga de los primogénitos. Además, las únicas personas en peligro fueron los primogénitos varones. La sangre no fue de ayuda para persona o familia alguna; además no servía como expiación como mal afirman y enseñan los cristianos.

Hubiera sido de mucho más sentido escribir que Jesús lo fue, después del Yom Kippur (Día del Perdón), que en realidad fue un día de expiación por los pecados de todo el pueblo. El problema radica en el hecho de que, según Levítico 16:10, 21-22, el animal que sirvió de “expiación” no fue muerto sino enviado vivo al desierto. Además de lo anterior tienen otro problema y es el hecho que, de acuerdo a las profecías del antiguo Israel, el MASHIACH> o Mesías NO HABRÍA DE MORIR antes de completar su misión. Los seguidores de ‘Jesús’, quienes afirman que él fue el “Mesías de Israel”, tenía que lidiar con la “muerte vergonzosa” de Jesús en manos de unos paganos Romanos. Así que lo correlacionan con un sacrificio ”Pascual”. Este baile del tip tap en torno a las Escrituras Hebreas es para tratar de legitimar a Jesús como el “Mesías”; pero en verdad ellos no pueden negar las claras enseñanzas de Levítico en torno al DIA DE EXPIACIÓN y que, para ello, no es necesario el “derramamiento de sangre”, y menos humana, como un pre requisito para la expiación.

¿Puede Jesús, o cualquier otro hombre, expiar nuestros pecados?

¿De dónde vino esta idea tan original que un hombre, o cualquier persona pueda expiar, y pagar, por los pecados de una o más personas? Debe quedar perfectamente bien claro, a estas alturas, que tales ideas se derivaron de la religión de los misterios babilónicos de la antigua Mesopotamia. Lo cierto es que la idea de que una persona inocente puede morir en lugar de los culpables no es coherente con lo que las Escrituras Hebreas Biblia enseñan. Después del pecado por la adoración del  “becerro de oro”, el Creador de Israel estuvo tan indignado que sus intenciones fueron las de aniquilar y destruir totalmente al pueblo de Israel. Moisés se ofrece para morir en su lugar. Note la respuesta         que nuestro Creador le da a Moisés:

¡Ahora (habla Moisés), si es Tu voluntad, perdona su pecado! ¡Pero si no lo haces, Te suplico, bórrame de Tu libroN que Tú has escrito!” El ETERNO CREADOR le respondió a Moshe: “Aquellos que han pecado contra mí son los que borraré de mi libro. (Éxodo 32:32-33)

A lo largo de toda las Escrituras, el Creador de Israel nos dice que “una persona no puede morir por los pecados de otros”;

“Los padres no serán ejecutados por los hijos, ni los hijos serán ejecutados por los padres;  cada persona será ejecutada por su propio pecado.  (Deuteronomio 24:16)

 

Más bien, cada uno morirá por sus propios pecados; todos los que coman uvas ácidas, sus propios dientes tendrán dentera.” (Jeremías 31:30)

 

La persona que peque es la que morirá – un hijo no cargará con la culpa de su padre, ni el padre cargará con la culpa de su hijo, sino que la justicia del justo será la suya propia, y la perversidad del perverso será la suya propia.”(Ezequiel 18:20)

 

Aquel que justifica al perverso y el que condena al justo – ambos son igualmente abominación ante el Eterno Creador..(Proverbios 17:15).

 

Nadie puede nunca redimir (ni Jesús, el Hombre de Galilea) a su hermanoni dar a Elohim un rescate por él,” (Salmos 49:7)

 

A diferencia de lo que nos dice el Nuevo Testamento Griego, El Altísimo de las Sagradas Escrituras Hebreas el único y verdadero Creador de Abraham, Isaac y Jacob nos enseña con claridad meridiana que somos responsables de nuestras propias acciones y pecados. Sólo nosotros debemos responsabilizarnos y pagar el precio por ellos. Ningún “nacido de una virgen deidad”, como ahora se le considera,  un supuesto “salvador” proveniente de la mitología babilónica puede contradecir las claras instrucciones del Creador de Israel. Ahora, el lector se enfrentará a la pregunta de ¿por qué dos teologías se hacen tan  evidentes cuando las Sagradas Escrituras se comparan con lo que enseñan el Nuevo Testamento?

La gran pregunta…

He aquí una pregunta con la que los ministros cristianos han estado bailado alrededor de dos mil años, pero que NUNCA han sabido contestar con la verdad en la mano. Si, efectivamente, Jesús, el Hombre de Galilea, vino como el “último sacrificio” para expiar los pecados del mundo, ¿por qué las Sagradas Escrituras Hebreas claman y proclaman que el Tercer Templo será en los futuros días, y sacrificios se habrán de reiniciar durante la era mesiánica? La gran mayoría de los cristianos están completamente ignorantes acerca  de estas profecías, ya que las mismas les han sido ingeniosamente escondidos por sus ministros y pastores. Tenga en cuenta las claras enseñanzas que nos proveen las Sagradas Escrituras Hebreas:

… Yo los traeré a mi Monte Kadosh (Santo) y los haré regocijarse en mi casa de oración; sus ofrendas quemadas y sus sacrificios serán aceptados en mi altar; porque Mi Casa será llamada una Casa de Oración para TODOS los pueblos.” (Isaías 56:7)

 

“Aun hasta los que están más allá de los ríos de Etiopía ellos traerán a aquellos que Me hacen peticiones, la hija de Mis dispersos como Mi ofrenda.”” (Sofonías 3:10)

 

Todos los rebaños de Kedar serán juntados para Mi, los carneros de Nevayot estarán a Mi servicio; ellos vendrán y serán recibidos en Mi altar, mientras Yo glorifico Mi casa gloriosa..” (Isaías 60:7)

 

Yo haré un Pacto de paz con ellos, un PACTO ETERNO. Yo les daré a ellos Mi amor, aumentaré sus números, y pondré  Mi Lugar Kadosh (Santo) entre ellos PARA SIEMPRE..”. (Ezequiel 37:26)

 

Él se sentará, probándolos y purificándolos como la plata;  Él purificará los hijos de Levi, refinándolos como oro y plata, para que puedan traer ofrendas al ETERNO CREADOR en rectitud. Entonces las ofrendas presentadas al ETERNO por Yahudáh y Yerushalayim serán placenteras al CREADOR, como lo fueron en días de antaño, como en los días que ya pasaron.””                                               (Malaquías 3:3-4)-

 

El factor decisivo, al final, será:

La obligación del príncipe será presentar las ofrendas quemadas, ofrendas de grano y ofrendas de libación en las festividades, en Rosh-Hodesh, y en Shabbat – en los tiempos designados de la Casa de Israel. El preparará las ofrendas de pecado, ofrendas de grano, ofrendas quemadas y las ofrendas de paz para hacer expiación por la casa de Israel.’.” (Ezequiel 45:17)

 

Al parecer, queridos lectores, el sacrificio (¿?) de Jesús “no hizo expiación alguna por los pecados del mundo”. Si la muerte de ‘Jesús’ hubiese expiado todos los pecados, para siempre, ¿por qué sería, entonces, necesario realizar otra  durante la era mesiánica? ¿Cómo responder a las verdaderas Palabras del Creador de Israel,  señor ministro, o sacerdote cristiano?

 

¿SANGRE PARA EL PERDON DE LOS PECADOS?

Transcripción y adaptación de un artículo en ingles de tim Williams por j.n. robles olarte

PARTE  3

 

El Santo de Israel y la Misericordia

La afirmación cristiana de que sólo mediante el derramamiento de sangre se puede hacer expiación nos demuestra que los cristianos no están familiarizados con la forma compasiva y misericordioso de lo que es, en verdad, nuestro ETERNO CREADOR,  el SANTO de ISRAEL. En oportunidades, no pocas por cierto,  Él nos perdona simplemente porque es bondadoso, amoroso, compasivo y misericordioso. Aun cuando no buscamos, apropiadamente, a nuestro CREADOR, Él tiene la capacidad de llegar a nosotros con infinito  amor, y nos perdona:

¿Quién es un Elohim como Tú perdonando el pecado y descuidando los crímenes del remanente de su heredad? Tú no retienes Tu ira para siempre, porque Te deleitas en la gracia..” (Miqueas 7:18)

 

Trataron (los de Israel) de engañarlo con sus palabras, le mintieron con sus lenguas; porque sus corazones no estaban con El, y fueron desleales a su Pacto. No obstante El, porque El es lleno de compasión, perdonó su pecado y no los destruyó; muchas veces apartó su ira y no le dio rienda suelta a su furia. Se acordó que sólo eran carne, un viento que pasa y no regresa.“. (Salmos 78:36-39)

 

No me has traído ovejas para tus ofrendas quemadas, no me has honrado con tus sacrificios. No te he agobiado requiriendo ofrendas de grano ni te he fatigado demandando incienso. No has gastado dinero para comprarme caña aromática ni me saciaste con la grasa de tus sacrificios. Sino que pusiste sobre mí la carga de tus pecados y me fatigaste con tus crímenes. Yo, sí Yo, soy el que borro tus ofensas por amor a mí mismo; no me acordaré de tus pecados.“. (Isaías 43:23-25)

 

Ciertamente, y en verdad, el Santo de Israel es un CREADOR justo y misericordioso!

Preguntémosle a los Profetas!

Si la afirmación cristiana de que uno puede ser cubierto por la sangre derramada del Mesías con el fin de hacer expiación por sus pecados es válida, ¿por qué este reclamo no está validado en los escritos de los Profetas? Una y otra vez, los escritos de los profetas  hacen hincapié en la oración y el arrepentimiento como el método para expiar los pecados. Yo reto a cualquier cristiano que me señale una sola escritura de las Sagradas Escrituras Hebreas, o Antiguo Testamento como bien la llaman los eruditos de este mundo, que nos señale que, realmente, debemos creer en “la sangre expiatoria del Mesías” con el fin de obtener la salvación eterna. Lo que los profetas, realmente, nos enseñan es que nuestra propia obediencia a las leyes del Creador de Israel, junto con sincero arrepentimiento y la oración, es el único medio para poder obtener el perdón, la expiación del pecado, si es que lo hacemos con  la propia actitud, y la correcta humildad.

Quizás la casa de Yahudáh escuche todo el desastre que Yo tengo intenciones de traer sobre ellos, y se vuelvan, cada persona de sus caminos malvados; entonces Yo perdonaré sus perversidades y pecados.” (Jeremías 36:3)

 

La persona impía abandone sus caminos y la persona perversa abandone sus pensamientos; y vuélvanse al ETERNO CREADOR, porque ´El tendrá misericordia del que regrese a su Elohim, porque Él perdonará GRATUITAMENTE. (Isaías 55:7)

 

entonces, si Mi pueblo, que lleva Mi Nombre, se humillan a sí mismos, oran, buscan Mi rostro y se vuelven de sus caminos perversos, Yo oiré desde el cielo, perdonaré su pecado y sanaré su tierra..” (II Crónicas 7:14).

 

“Por tanto, si la persona perversa se arrepiente de todos los pecados que él cometió, guarda mis mitzvot y hace lo que es legal y recto; entonces de cierto vivirá, él no morirá.  Ninguna de las transgresiones que él cometió será recordada contra él; por la justicia que ha hecho, él vivirá…  Y cuando la persona perversa se vuelve de sus perversidades que ha cometido y hace lo que es legal y recto, él salvará su vida…Por lo tanto, casa de Israel, Yo juzgaré a cada uno de ustedes de acuerdo a sus sendas,” dice el ETERNO CREADOR, el Elohim. “Arrepiéntanse y vuélvanse de todas sus transgresiones, para que ellas no sean una piedra de tropiezo que traiga culpa sobre ustedes.”” (Ezequiel 18:21 – 22,27,30).

 

La gracia y la verdad expían la iniquidad, y la gente que se vuelve del mal por medio de temor al ETERNO CREADOR””. (Proverbios 16:6).

 

Si echas la perversidad lejos de tus tiendas, si pones tu tesoro abajo en el polvo y el oro de Ofir entre las rocas de los arroyos,  y dejas que el ETERNO sea tu tesoro y tu plata resplandeciente;  entonces el ETERNO será tu delicia, alzarás tu rostro al Elohim;”” (Job 22:23-27).

 

Es evidente que la enseñanza central de las Sagradas Escrituras Hebreas  se centra en la idea que tenemos que romper con nuestro pasado pecaminoso y arrepentirnos sinceramente. Esta es la única manera de restaurar nuestra relación con el Santo de Israel! Si uno se desvía de la ruta establecida por las leyes de nuestro Creador,  debe arrepentirse y volver al camino. Así es como el perdón se obtiene. Incluso cuando se ofrecían sacrificios, que en sí mismos, no afectaban la expiación. El sacrificio formaba parte del proceso; ayudaba a traerlos a la base misma de la expiación, y que solo se logra por medio del arrepentimiento. ¿Qué es el arrepentimiento? Volver al Eterno, abandonar nuestros malos caminos y orar por el perdón. Los profetas constantemente estaban corrigiendo al pueblo de Israel para que dejaran su confianza en los sacrificios de sangre como si fuese un elemento esencial en la expiación, en lugar del arrepentimiento y la obediencia a las Leyes eternas de nuestro Creador:

“¿Por qué me ofrecen todos esos sacrificios?  Pregunta el ETERNO. “¡Estoy harto de ofrendas quemadas de corderos y del sebo de animales engordados! ¡No tomo placer de la sangre de toros, ovejas, ni de machos cabríos! 12 Sí, ustedes vienen a presentarse en mi presencia; pero, ¿quién les pidió que hicieran esto, para hollar mis patios? 13 ¡Paren de traer ofrendas inservibles de grano! ¡Son como incienso asqueroso para Mí! Rosh-Hodesh, Shabbat, el convocar asambleas – ¡No puedo soportar la maldad junto con tus asambleas!

14 Todo en Mí odia sus Rosh-Hodesh y sus festivales; son como una carga para Mí – ¡Estoy cansado de soportarlo! 15 “Cuando extiendan sus manos, Yo esconderé Mis ojos de ustedes; no importa cuánto oren, no estaré escuchando; porque las manos de ustedes están llenas de sangre. 16 “¡Lávense hasta quedar limpios! ¡Quiten sus obras perversas de delante de mis ojos! ¡Dejen de hacer lo malo, 17 aprendan a hacer el bien! Busquen justicia, alivien al oprimido, defiendan a los huérfanos, defiendan a la viuda. 18 “Vengan ahora,” dice el ETERNO: “Conversemos esto juntos. Aunque sus pecados sean como escarlata, serán blancos como la lana; aunque sean rojos como el carmesí, serán como lana.”” (Isaías 1:11-18).

 

“El ETERNO CREADOR  detesta los sacrificios de los perversos pero se deleita en las oraciones de los rectos.”” (Proverbios 15:8).

 

“Hacer lo que es recto y justo es más placentero para el ETERNO CREADOR que los sacrificios..” (Proverbios 21:3)

 

Hacer lo que es recto y justo es más placentero para YAHWEH que sacrificios.””  (Oseas 6:6).

 

Shemuel dijo: “¿Tiene el ETERNO CREADDOR tanto placer en ofrendas quemadas y sacrificios como en obedecer lo que el ETERNO dice? Seguramente obedecer es mejor que sacrificio, y escuchar órdenes mejor que la grasa de carneros.”” (I Samuel 15:22)

 

¿Con qué puedo presentarme delante del ETERNO para inclinarme ante El Elohim, el Altísimo? ¿Debía presentarme con ofrendas quemadas? ¿Con becerros en su primer año? 7 ¿Tendría deleite el ETERNO CREADOR de miles de carneros? ¿Con diez mil ríos de aceite de oliva? ¿Podría dar a mi primogénito para pagar mis crímenes, el fruto de mi cuerpo por el pecado de mi alma?” 8 Ser humano, ya se te ha dicho lo que es bueno, lo que el ETERNO demanda de ti – no más que actúes justamente, ames la gracia y camines en pureza con tu Elohim.“(Miqueas 6:6-8)

 

¡Ahora empezamos a ver lo que el muy sabio rey Salomón estaba tratando de explicarnos en 1 Reyes 8, cuando dijo que a pesar de que el pueblo de Israel no siempre podría tener acceso a los sacrificios y al sacerdocio, ellos siempre podrían tener acceso al Santísimo de Israel. Salomón, el hombre más sabio que haya vivido, por un don del Creador de Israel, entendió que el arrepentimiento, y NO LA SANGRE ,es la forma Escritural de la expiación.

¿Recuerda la historia de Jonás? Fue enviado a la ciudad de Nínive para advertirles del mal  que caería sobre ellos y de su inminente destrucción. Jonás no entra a la ciudad, como tampoco les anuncia que, a menos que comenzaran a ofrecer sacrificios, estarían condenados. No les dijo tampoco que a menos que aceptaran la fe acerca de la sangre derramada de un Mesías de Israel para expiar sus pecados, estarían perdidos ¡No!  Nada de eso.  Sólo les advierte que se arrepientan.  Su respuesta a los advertencias es la siguiente: “deben ayunar, orar, y convertirse de su maldad”. ¿ Y cuál fue la respuesta  de nuestro Creador a su arrepentimiento?”

Cuando el Elohim vio, por sus actos, que se habían vuelto de sus caminos perversos, El se aplacó y no trajo sobre ellos el castigo que había amenazado. (Jonás 3:10).

 

¿Cómo aconsejó Daniel al rey Nabucodonosor para que expiara sus pecados? Por lo tanto, su majestad, por favor, toma mi consejo: rompe con tus pecados reemplazándolos con actos de caridad, y rompe con tus crímenes mostrando misericordia por los pobres; esto puede extender el tiempo de tu prosperidad.“. (Daniel 4:27).

 

 El verdadero poder de la oración tiene sus efectos ciertos. Después que las Diez Tribus del norte se separaron de Judá, una guerra civil impidió que la mayor parte de Israel siguiese su adoración en el Templo. El profeta Oseas abordó esta situación,  y pidió en consecuencia  a la gente lo siguiente: Regresa, Israel, al ETERNO tu Elohim, porque tu culpa te ha hecho tropezar. Toma palabras contigo, y regresa al ETERNO; dile a Él: “Perdona toda culpa, y acepta lo que es bueno; pagaremos en vez de toros las ofrendas de nuestros labios. ” (Oseas 14:1-2)

 

Podemos acercarnos a nuestro Creador directamente con la oración, y ello es posible en todo momento, independientemente del tamaño de nuestras cuentas bancarias. Él nos asegura que la oración sincera puede alcanzar el perdón de nuestros pecados:

Rescátame de la culpa de derramar sangre, Elohim, ¡Elohim de mi salvación! Entonces mi lengua cantará acerca de tu justicia . Oh Eterno, abre mis labios; entonces mi boca te alabará Porque Tú no quieres sacrificios, o yo te los daría; Tú no tienes placer con ofrendas quemadas. Mi sacrificio a Elohim es un espíritu quebrantado; mElohim, Tú no rechazas un corazón contrito y humillado. (Salmos 51:14-17)

 

Alabaré El Nombre del Elohim (Soberano) con una canción y lo exaltaré con acción de gracias. Esto complacerá a YAHWEH más que un toro, con sus cuernos y pezuñas.“. (Salmo 69:30-31)

 

Padre Eterno, Tú eres bondadoso y perdonador, lleno de gracia para todos los que te invocan. Escucha, Padre Eterno,  mi oración; presta atención a mi clamor de súplica””. (Salmo 86:5-6)

 

Sí, escucha las súplicas de tu siervo, y también las de tu pueblo Israel cuando ellos oren hacia este lugar. Oye desde donde Tú vives, desde el cielo; ¡y cuando oigas, perdona!.” (II Crónicas 6:21)

 

Las Sagradas Escrituras Hebreas de Israel son muy claras. La oración en si es una actitud de humildad y, sobre todo, de arrepentimiento sincero, de todo corazón, que es lo que el Santo de Israel requiere de su pueblo con el fin de poder expiar sus pecados. Sin duda  alguna el Eterno Creador sabía, miles de años antes, que llegaría un momento en el que algunos, erróneamente, se basarían en el sacrificio con sangre de un ser humano deificado

para reemplazar, vicariamente, la obediencia debida a Sus Leyes. Es evidente para cualquiera, que tenga ojos para ver, que al comparar las Sagradas Escrituras de Israel y el Nuevo Testamento Griego de “Baal”, se distinguen y revelan dos religiones completamente diferentes. Una de ellas está dedicada a la eterna verdad de Israel, y la otra está dedicada a uno más de los muchos “dioses salvadores mitológicos” procedente de los Misterios Babilónicos. El tiempo vendrá cuando el verdadero Mashiach, o Mesías, de Israel marcará el comienzo de una era de paz cuando todas las naciones creen y traten de adorar al Único y Verdadero Santo de Israel, aquél mismo de nuestros padres Abraham, Isaac y Jacob. En ese día, en los “días del fin”, los defensores del cristianismo se arrepentirán profundamente de lo que han estado enseñando al mundo, y a los descendientes de Abraham, para que rompieran con el primer mandamiento, y adorasen a otro “dios ajeno”, en vez del Altísimo de Israel! 

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Adulto mayor temeroso del verdadero Creador de todo, nuestro amado ETERNO...
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