ESTUDIOS BÍBLIC OS

C Á P S U L A S
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Por: J.N.Robles Olarte
EN EL DÍA DEL PADRE, PARA LOS HIJOS PADRES
Si puedes, no me olvides Hijo, escúchame esta vez siquiera: Soy tu padre, el que nunca te olvida, El mismo que escuchabas cuando niño. Eras débil y necesitabas abrigo, Debía protegerte de tus fantasmas Y fantásticas visiones. Es verdad… fuiste creciendo Y yo fui para viejo. Siempre me arreglé solo; Qué si no venías, Hasta pude comprender tus tiempos donde todo corre y casi nada vale, Mucho menos la visita a un viejo. Pero se me acortó el plazo de ser fuerte, …estoy tan débil y falto de tu amor
Como vos cuando pequeño. Es por eso que te pido, Quizá por última vez Que me quites de estos días… El Fantasma del Olvido… Miguel Longarini 17/06/2012
9 de Julio- Argentina Día del padre
— con Cadena Nueve, Nuevedejulio Comenta, Sandra Sueldo, Lidia Beatriz Giannoni, Elclub Delapluma, Maria Elena Defunchio, Clementina Palazzo, Margot Goycochea, Donatella d’Aquino, Virginia Navarro, Graciela Videla, Mauro Longarini, Maria Isabel Sampietro, Stella Taverna, Stella Maris Marchesani, Silvia Loustau, Norma Lares, Marta Pizzo, Jorge Nelson Robles Olarte, Juan Carlos Maddio, Programa Dame Luz, Silvia Giacomino, Graciela Analia Cañas, Todas Las Voces Todas y Susana Alicia Bengoa.
Un corazón sano mantiene el cerebro joven por más tiempo
Un corazón sano ayuda a mantener el cerebro más joven.
El cerebro de las personas cuyos corazones bombean menos sangre envejece más rápido que el de aquellos individuos cuyos corazones bombean más, según un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Boston (EE UU) y publicado en la revista Circulation. En concreto, usando técnicas de imagen por resonancia magnética en 1.500 sujetos sanos con edades entre 34 y 84 años, los investigadores han comprobado que un índice cardíaco menor, es decir, una menor cantidad de sangre que el corazón bombea en relación con el tamaño de la persona, está asociado con una reducción del volumen cerebral. Esto, añaden, ocurre porque cuando el cerebro envejece comienza atrofiarse y a perder volumen. La atrofia cerebral más severa ocurre en los cerebros con demencias, como la enfermedad de Alzheimer. La causa exacta de la relación entre la función cardiaca y el volumen del cerebro todavía no se entiende bien, según la neuróloga Angela L. Jefferson, coautora del estudio, quien señala que existen “diversas teorías sobre por qué un índice cardíaco reducido puede afectar a la salud del cerebro”. Por ejemplo, “un menor volumen de sangre bombeada desde el corazón puede reducir el riego sanguíneo al cerebro, aportándole menos oxígeno y nutrientes de los que necesitan las neuronas”. No obstante, Jefferson admite que “aún es
demasiado pronto para dar consejos basados en este descubrimiento, que de momento sugiere que la salud de la cabeza y del corazón van de la mano”.
NO ERES TU,…SOY YO Este es un ensayo de Viktor Frankl, neurólogo, psiquiatra, sobreviviente del holocausto y el fundador de la disciplina que conocemos hoy como logoterapia. No eres Tú, soy Yo… ¿Quién te hace sufrir? ¿Quién te rompe el corazón? ¿Quién te lastima? ¿Quién te roba la felicidad o te quita la tranquilidad? ¿Quién controla tu vida?… ¿Tus padres? ¿Tu pareja? ¿Un antiguo amor? ¿Tu suegra? ¿Tu jefe?… Podrías armar toda una lista de sospechosos o culpables. Probablemente sea lo más fácil. De hecho sólo es cuestión de pensar un poco e ir nombrando a todas aquellas personas que no te han dado lo que te mereces, te han tratado mal o simplemente se han ido de tu vida, dejándote un profundo dolor que hasta el día de hoy no entiendes. Pero ¿sabes? No necesitas buscar nombres. La respuesta es más sencilla de lo que parece, y es que nadie te hace sufrir, te rompe el corazón, te daña o te quita la paz. Nadie tiene la capacidad al menos que tú le permitas, le abras la puerta y le entregues el control de tu vida.
Llegar a pensar con ese nivel de conciencia puede ser un gran reto, pero no es tan complicado como parece. Se vuelve mucho más sencillo cuando comprendemos que lo que está en juego es nuestra propia felicidad. Y definitivamente el peor lugar para colocarla es en la mente del otro, en sus pensamientos, comentarios o decisiones.
Cada día estoy más convencido de que el hombre sufre no por lo que le pasa, sino por lo que interpreta. Muchas veces sufrimos por tratar de darle respuesta a preguntas que taladran nuestra mente como: ¿Por qué no me llamó? ¿No piensa buscarme? ¿Por qué no me dijo lo que yo quería escuchar? ¿Por qué hizo lo que más me molesta? ¿Por qué se me quedó viendo feo? y muchas otras que por razones de espacio voy a omitir.
No se sufre por la acción de la otra persona, sino por lo que sentimos, pensamos e interpretamos de lo que hizo, por consecuencia directa de haberle dado el control a alguien ajeno a nosotros.
Si lo quisieras ver de forma más gráfica, es como si nos estuviéramos haciendo vudú voluntariamente, clavándonos las agujas cada vez que un tercero hace o deja de hacer algo que nos incomoda. Lo más curioso e injusto del asunto es que la gran mayoría de las personas que nos “lastimaron”, siguen sus vidas como si nada hubiera pasado; algunas inclusive ni se llegan a enterar de todo el teatro que estás viviendo en tu mente. Un claro ejemplo de la enorme dependencia que podemos llegar a tener con otra persona es cuando hace algunos años alguien me dijo:
“Necesito que Pedro me diga que me quiere aunque yo sepa que es mentira. Sólo quiero escucharlo de su boca y que me visite de vez en cuando aunque yo sé que tiene otra familia; te lo prometo que ya con eso puedo ser feliz y me conformo, pero si no lo hace… siento que me muero”.
¡Wow! Yo me quedé de a cuatro ¿Realmente esa será la auténtica felicidad? ¿No será un martirio constante que alguien se la pase decidiendo nuestro estado de ánimo y bienestar? Querer obligar a otra persona a sentir lo que no siente… ¿no será un calvario voluntario para nosotros?
No podemos pasarnos la vida cediendo el poder a alguien más, porque terminamos dependiendo de elecciones de otros, convertidos en marionetas de sus pensamientos y acciones. Las frases que normalmente se dicen los enamorados como: “Mi amor, me haces tan feliz”, “Sin ti me muero”, “No puedo pasar la vida sin ti”, son completamente irreales y falsas. No porque esté en contra del amor, al contrario, me considero una persona bastante apasionada y romántica, sino porque realmente ninguna otra persona (hasta donde yo tengo entendido) tiene la capacidad de entrar en tu mente, modificar tus procesos bioquímicos y hacerte feliz o hacer que tu corazón deje de latir. Definitivamente nadie puede decidir por nosotros. Nadie puede obligarnos a sentir o a hacer algo que no queremos, tenemos que vivir en libertad. No podemos estar donde no nos necesiten ni donde no quieran nuestra compañía. No podemos entregar el control de nuestra existencia, para que otros escriban nuestra historia. Tal vez tampoco podamos controlar lo que pasa, pero sí decidir cómo reaccionar e interpretar aquello que nos sucede.
La siguiente vez que pienses que alguien te lastima, te hace sufrir o controla tu vida, recuerda: No es él, no es ella…ERES TÚ quien lo permite y está en tus manos volver a recuperar el control.
“AL HOMBRE SE LE PUEDE ARREBATAR TODO,SALVO UNA COSA:
la elección de la actitud personal que debe adoptar
frente al destino para decidir su propio camino”.
UN MITO CONTEMPORANEO EN LA SALUD DE LOS NIÑOS
Por : Gustavo Dessal
Asistimos a una promoción creciente de la idea de hacer creer a las personas que podemos prever las enfermedades, al punto de que lo que subyace es una idea de inmortalidad. No hay que negar que ha habido avances importantísimos y que la calidad de vida ha aumentado. El problema es que la salud entra dentro de un campo que es la manipulación del mercado y bajo el paradigma del capitalismo tardío de que a través de la salud se ejerce un control social. El mensaje es que todos estamos enfermos, que la salud en realidad no existe y que por lo tanto tarde o temprano la enfermedad se va a manifestar.
La tendencia se invierte. Se quiere promover la idea de salud mental en un modelo construido bajo exigencias del control social, político y productivo. El objetivo de la psiquiatría y psicología es hacer un listado de síntomas que demuestran que muchos sujetos se desvían de la norma y por lo tanto se justifica la mercantilización de un medicamento al servicio de las grandes corporaciones que se propone curar o prever esa desviación. Puede sonar a teorías conspiratorias, pero el Ministerio de Sanidad francés impulsa un proyecto para estudiar el mapa genético de niños y extraer indicios de lo que en un futuro podría ser una conducta criminal.
Se trata de indagar en los niños aquellas alteraciones que en un futuro pueden dar lugar a conductas delictivas. Avanzamos en la idea de que, con la coartada de seguridad y estabilidad social y con el argumento de que vamos a mejorar la calidad de vida, se va promoviendo un entorno en el que el individuo siempre se siente en falta respecto a un modelo que se promociona. Así a todos nos sobran kilos, no sobra colesterol… No estoy diciendo que no tengamos que cuidarnos. Hacer ejercicio físico es bueno, pero convertirlo en una obsesión y venderlo como garantía de algo, es una estafa.
En los últimos 20 años se ha descubierto que los niños son un “fabuloso” mercado para los laboratorios. El niño es un objeto sometido a la arbitrariedad de los adultos. Los comportamientos de toda la vida han caracterizado a los niños: pueden ser rebeldes, caprichosos, distraídos… pero ahora todo recibe un nombre supuestamente científico, como déficit de atención, síndrome de rebeldía…
A la psiquiatría le interesa que esos comportamientos que la sabiduría popular ordenaba y la gente consideraba que se solventaban con educación o en el colegio ahora sean problemas médicos. Si el niño es un caprichoso, hay medicinas, también para los que nos prestan atención en clase… todo va construyendo un panorama en el que hay muchos
intereses y es más eficaz desde el punto de vista de la optimización de los recursos. Si un profesor va a tener más niños por clase, parece que cuanto más se medique a los que causan problemas, mejor.
No sugiero que haya una mente perversa que orqueste todo esto. En todos los procesos históricos no hay una cabeza pensante que los orquesta, el discurso provoca un efecto y los elementos se articulan unos con otros. Pongo un ejemplo: si eres un profesor con 25 alumnos por clase que pertenecen a familias con problemas, por mucha vocación que tengas, si 25 se convierten en 40, aunque seas enemigo de medicarlos, al cabo de tres meses o te tiras por la ventana o pides que les pongan la camisa de fuerza. Te conviertes en cómplice de esta medicación. No pretendo eludir los avances científicos en materia de salud ni la honestidad de los científicos, pero una parte importantísima de esta honestidad está secuestrada por la industria. El Gobierno ha retirado presupuesto a la investigación y no tardaremos en ver cómo muchos organismos de investigación caen en intereses que condicionan esas investigaciones.
EL DIOS DE FILÓN DE ALEJANDRÍA
Aunque en ciertos pasajes lo concibe al modo platónico, es decir, como idéntico a la “idea”
suprema o forma ejemplar del bien, situándolo así en la misma escala de los demás seres
arquetípicos, de los que sólo lo separa la jerarquía suprema que se le asigna; en otros afirma
su total trascendencia y absoluta diferencia respecto del resto de los seres, al asegurar que es “mejor que el bien”, “anterior a la unidad” (ente supremo ésta según los neopitagóricos).
Califícalo además de ápoios = sin cualidades, lo que podría significar simplemente que no se le pueden atribuir rasgos propios de las creaturas en general, o que, como opinan otros, es totalmente ajeno a la condición corpórea. Las maneras más frecuentes de designarlo son tó ón = el que es o el ser por excelencia, y kyríos hó théós = Señor Dios.
En su vinculación con las creaturas Dios aparece como la inteligencia y el alma del universo, y aunque está fuera del tiempo y del espacio, todo lo penetra y lo llena. Es el creador y el padre, arconte universal cuya providencia compara Filón con la función del gobernante, el piloto, el auriga, o el general; y gobierna el mundo con la solicitud con que un padre cuida a su hijo y un artista o artesano sus creaciones.
Al concebir la obra y la providencia divina en el universo en general y respecto del hombre en particular, conforme con la doctrina mosaica, atribuye Filón a la Divinidad características que aparentemente contradicen la concepción de él como ser absoluto y desvinculado cualitativamente de todo lo creado. Esta antinomia tendría su explicación, según Brehier, a la luz de las dos perspectivas desde las cuales enfoca Filón separadamente, y sin preocuparse por superarla, el problema del ser supremo: la perspectiva que tomando a Dios mismo por centro de la interpretación nos lleva a concebirlo como un ser situado a infinita distancia de todo otro ser, imaginándolo inmutable, inmóvil e inoperante porque todo lo que implique cambio repugna a su perfección y plenitud; y la que tiene como origen el alma humana, la que lo siente próximo, operante y revestido de sus propias cualidades, en grado superlativo sí pero compartidas al
fin y al cabo.
En cuanto al papel de la Divinidad en su operación creadora del universo, la absoluta
desvinculación de la esencia divina respecto del mundo sensible y los demás seres excluye del pensamiento filoniano la idea de que el proceso consistiera en una mera derivación o
evolución de su divina esencia, como cabe concebirlo si se identifica a ésta con la forma
ejemplar primera o con la sustancia primitiva. Dios aparece en la exégesis filoniana como el artífice ajeno a la materia con la que configura el mundo sensible. En esta materia, preexistente eternamente, inanimada e inmóvil de por sí, según la concebían los estoicos, mezcla confusa de los cuatro elementos, el demiurgo universal introduce el orden (cosmos), separando y aislando los elementos opuestos en aras de la armonía cósmica, con lo cual se ponen de manifiesto las naturalezas de los seres particulares. El móvil de la acción creadora divina no es la necesidad sino la bondad de Dios, que lo inclinó a desear la mejor de las dos alternativas: orden o desorden.
Es en realidad difícil, si no imposible, determinar si tienen razón los estudiosos que afirman que de ciertos pasajes de Filón se desprende que también la materia amorfa, preexistente antes de su ordenación por Dios, fue creada previamente ex nihilo por éste. A ser cierta esta interpretación, Dios sería a la vez potetes y ktistés, es decir, creador en el sentido de productor de algo a partir de la nada, y demiourgós u operario que elabora una obra con materiales ya existentes.
El mundo sensible no es copia o imitación de Dios, sino réplica de un modelo mental creado por él ex profeso. Este mundo inmaterial, aprehensible sólo por la inteligencia, sí fue producido de la nada. En la creación y en la providencia se manifiesta la acción Divina respecto de sus creaturas. En la dirección opuesta el hombre puede aproximarse a él por la vía ascética que le permita desvincularse de las cosas sensibles y remontarse intelectualmente hacia él. Dios se complace en las manifestaciones culturales del hombre y le ha concedido la posibilidad de aprehender, si no su esencia, que eso está más allá de las fuerzas de la humana inteligencia, sí su existencia. Esto lo logra el hombre sabio a partir de la experiencia sobre las cosas que perciben sus sentidos pero superándolas y saliendo de sí mismo para elevarse, después de trasponer todos los grados de la creación, hasta las regiones etéreas, desde donde podrá atisbar la realidad del ser por excelencia.
(Tomado de la “OBRAS COMPLETAS DE FILÓN DE ALEJANDRÍA” Traducción directa del griego, de JOSÉ MARÍA TRIVIÑO)
LA SALVACIÓN EN EL “ANTIGUO TESTAMENTO”
Por Walter W. Baucum
PARTE I
Una de las acusaciones que más se usa dentro del Cristianismo en contra del JUDAÍSMO es el hecho de afirmar que éstos últimos no tiene esperanza alguna de salvación. Ello, se afirma, porque los Judío se basan en el aspecto físico de la Torah, mientras que los Cristianos miran lo “espiritual” ya que tienen una fe absoluta en la sangre derramada por el Hombre de Galilea, Jesús, en la cruz. ¿Qué hay de cierto en tales afirmaciones? ¿Acaso
estamos aquí en la tierra sólo para aceptar la autoridad de las SAGRADAS ESCRITURAS HEBREAS, y que el mundo llama ANTIGUO TESTAMENTO, sin esperanza alguna de salvación? ¿Existe o no, realmente, una promesa del más allá por servir y seguir al CREADOR de todo?
Para comenzar a entender el “plan de salvación” –la verdadera salvación, el primer paso que debemos dar es ir más allá del “mapa de ruta” en el que basa el cristianismo y que se describe en el NUEVO TESTAMENTO. Digámoslo sin ambages, el “Plan de Salvación Cristiano” suena muy bonito a los oídos, pero el llamado ANTIGUO TESTAMENTO nos expone una fórmula detallada que contradice lo que el NUEVO TESMANENTO asevera, y mantiene bien “encubierta” para que se pueda aceptar.
La verdad acerca de la “verdad escritural”, y valga la redundancia, es que la fórmula que expone el NUEVO TESTAMENTO es conflictiva en sí misma¡ Y dependiendo de qué libro del mismo lea usted, será la que habrá de creerse. Uno bien puede, en un “reino físico” aquí en la tierra, donde los “santos” -muertos todos ellos- habrán de gobernar con Cristo por mil años, seguido de una destrucción que Satanás habrá de llevar a cabo una vez sea liberado para ello. También se puede creer en una “recompensa” en el “Reino de los Cielos”, donde uno bien puede ir después de la muerte física. Ésta última, la más aceptada de todas, es la que la mayoría de los cristianos le dirán que es la “verdadera recompensa de los salvos”, es decir, ir “a los cielos”; y lo aseveran como si ello fuese una realidad absoluta!
La primera de las anteriores mezcla las profecías de las Sagradas Escrituras hebreas con su libro del Apocalipsis o Revelación. Es así como la mayoría de los “eruditos Cristianos” señalan que el Apocalipsis es, esencialmente, pura Escatología Judía (1) dentro de una “estructura Cristiana”. Esto, simplemente, significa que tal teoría sigue lo básico de las Escrituras hebreas en cuanto a las profecías del Reino Davídico. Mas, sin embargo, como bien se hace claro en las obras LOS MISTERIOS DE LA BABILONIA LA GRANDE, LOS MISTERIOS BABILÓNICOS, y LAS DIEZ TRIBUS PERDIDAS, el Cristianismo, como un todo, se basa en los Misterios Babilónicos. Por ello es que en éste libro se encuentran muchos “inquilinos” mortales y engañosos, mezclados con la verdad de la escatología de las Sagradas Escrituras Hebreas, libro éste que es una mezcla de verdad y falsedad. Dicho de otra forma, cuando se trata de “salvación y vida eterna”, el Nuevo Testamento sigue la fórmula de las religiones de factura humana, que proceden de los Misterios de Mesopotamia (2), Los detalles del “más allá” fueron los aspectos más prominentes de tales ¡misterios; y puesto que el cristianismo no es sino otra forma más de la antigua teología pagana, sólo se puede esperar de ella tales enseñanzas acerca de un “más allá”, que no es sino un esbozo, muy prominente, dentro del cristianismo. En efecto, según ellos uno puede tomar consigo las cosas materiales, y llevarlas al otro mundo!
Pasemos ahora a las SAGRADAS ESCRITURAS HEBREAS. ¿Cuál es la recompensa de que se habla en ellas? ¿Tropezaron, acaso, los antiguos patriarcas en la oscuridad por más de 4000 años al esperar por “un hombre deificado” que habría de venir y derramar su sangre por ellos, para que pudiesen obtener la salvación? (3). La respuesta es un rotundo y absoluto NO. Nuestro CREADOR y PADRE, fué y es el REDENTOR de Israel, como bien se nos afirma en las escrituras que siguen:
“Así dice el Eterno YHWH, tu creador, Jacob, tu plasmador, Israel. No temas, que Yo te he RESCATADO -redimido- , te he llamado por tu nombre. Tú eres Mío.” (Isaías 43:1)
“Porque Yo soy YHWH tu Creador, el SANTO DE ISRAEL, tu SALVADOR. He puesto por EXPIACIÓN tuya a Egipto, a Kus y Seba en tu lugar, y dado que eres PRECIOSO a Mis ojos, eres estimado, y Yo te amo.” (Isaías43:3)
Bien nos lo asevera Él cuando nos dice, “Yo Soy YHWH, el Eterno, y fuera de Mí no existe SALVADOR alguno.” (Isaías 43:11) Bien podríamos continuar citando al
Profeta Isaías en las citas insertas en 45:15, 45:21 y 49:26. Todas ellas nos demuestran, inequívocamente, que el CREADOR de Israel se llama a Sí mismo SALVADOR y REDENTOR de Israel, y del mundo todo. Mas el punto aquí es que los títulos de “salvador” y “redentor” nos dicen algo acerca de nuestro futuro como Hebreos o Israelitas. ¿de que vamos a ser salvos? ¿De que vamos a ser redimidos? Estas preguntas corresponden a títulos que pertenecen sólo al Eterno, Creador de Israel. Y las respuestas son claras. Somos “salvos” de la muerte eterna como bien nos lo recuerda Ezequiel 18:4, “el alma que pecare, esa morirá”, y lo vuelve a repetir en el verso 20. Y cuando dice ”He puesto por expiación tuya…”, quiere significar con ello que el Eterno mismo nos ha comprado, nos ha liberado, ya que puso por EXPIACIÓN nuestra a tres naciones, Egipto, Kus y Seba. Veamos pues que fue nuestro mismo Creador y Padre fue quien nos dio Su Torah, preceptos o mandamientos, en primera instancia. E igualmente es Él quien demanda un casxtigo, una apena -la pena de muerte- si es que quebrantamos la Torah, esos Sus Preceptos, Mandamientos, o Estatutos de vida. De esta forma usted y yo. cuando somos agraviados, tenemos el derecho y obligación de perdonar la ofensa que se nos ha hecho. De igual forma el SANTO DE ISRAEL, nuestro Padre y Creador, tiene ekl derecho de perdonar pecados de cualquier clase que considere pertinente. Él sólo se puede abrogar el derecho propio de castigar cuando ve que hay un genuino arrepentimiento..
Esto es, exactamente, lo que el Eterno hace cuando, a través de Sus profetas, promete y dice, “…levantaos, limpiaos, quitad vuestras fechorías de delante de Mi vista, desistid de hacer el mal…venid, pues, y disputemos –dice el Creador- Así fueren vuestros pecados como la grana, cuál la nieve blanquearán. Y así fueren rojos como el carmesí, cual la lana quedarán.” (Isaías 1:16, 18).
Ezequiel también nos afirma esto de manera muy clara cuando nos dice, “Os rociaré con AGUA PURA -no con sangre-, y quedaréis PURIFICADOS, de todas vuestras MANCHAS –pecados- y de todos vuestros ídolos os PURIFICARÉ (Salmos 51 y 32) y os daré un corazón nuevo, infundiré en vosotros un espíritu nuevo, quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Infundiré Mi Espíritu Santo en vosotros, y haré que os conduzcáis según mis Preceptos, y observéis y practiquéis Mis normas -Mi Torah-. Habitaréis la tierra que YO di a vuestros padres. Vosotros seréis, pues, Mi pueblo, y Yo seré vuestro PADRE Y CREADOR.” (Ezequiel 36:25 al 28).
Por supuesto, los cristianos enseñan algo TOTALMENTE absurdo y contrario, algo que no se atiene a las Escrituras Hebreas, ya que Él demanda “pena de muerte” por todo pecado cometido. Es la única forma de pagar esa pena: muerte física y eterna del pecador que no se arrepienta.
Tal tesis, dentro del cristianismo en general, es que la Deidad de las Sagradas Escrituras Hebreas es “demandante y cruel” -. Por ello se inventaron a un Jesús -nombre que no es de origen Hebreo, entre otras cosas- que muere en la cruz de la ignominia para pagar el castigo último librándonos con ello de la muerte, para que podamos vivir eternamente. Pero tal teoría no existe, ni se enseña en las Escrituras Hebreas, a menos que vayamos en su búsqueda a los Misterios Babilónicos. Es de anotar aquí que, en las enseñanzas de las Sagradas Escrituras Hebreas NO EXISTE NADA de misterioso. Los misterios pertenecen, abundan y son exclusivos de las religiones de factura humana, como el Cristianismo!
1.-La rama de la teología o doctrina que tiene que ver con la muerte, la resurrección, el juicio y la inmortalidad. Todo esto en el fin de los tiempos y el inicio de la “nueva era”.
2.-La religión de los Misterios Babilónicos , y todos sus derivados que se basan en religiones pagas.
3.-Es una referencia a la obra THE SIXTEEN CRUCIFIED SAVIORS de Kersey Graves en su versión original de 1875.Encontraremos allí muchos ejemplos aleccionadores: el escenario de la “navidad”, la “resurrección”, la “trinidad”, parábolas y preceptos , seres espirituales como médiums. Alli veremos más de 300 parecidos al “Cristo” cristiano.
LA SALVACIÓN EN EL “ANTIGUO TESTAMENTO”
Por Walter W. Baucum
PARTE II
Ahora nos vamos a referir a lo que es la VIDA ETERNA! Se trata de “la vida en el más allá” o, en otras palabras, la “vida eterna”. Las interrogantes que surgen al respecto bien nos podrían llevar a la discusión de la “inmortalidad” del ser humano, tema que ya tratamos antes y dentro de las implicaciones que tienen que ver dentro de las mismas Escrituras Hebreas. Antes de proseguir digamos que, si uno espera encontrar en ellas un tipo simple de inmortalidad o salvación Cristianos que describa el más allá, debemos entonces ser cautelosos y señalar que tal concepto o idea no existe. En realidad la cuestión acerca de la “vida eterna” ha sido un debate que ha preocupado a muchos eruditos y sabios eclesiales tanto Judíos como Cristianos en los siglos pasados y recientes. La diversidad de las respuestas dadas por éstos últimos ha cobrado no muy pocos adeptos entre los Judíos que se han cristianizado.
Josefo nos describe, en su obra, el debate acerca “del más allá” existente entre las tres más grandes sectas del judaísmo. Hablando del concepto de los FARISEOS, él manifiesta lo siguiente, “Ellos también creen que el alma tiene un vigor inmortal, y que cuando se está bajo tierra, serán recompensados, o castigados, de acuerdo a cómo hayan sabido vivir, virtuosamente o con muchos falencias, ésta vida terrenal. Esta última se considera un lugar donde serán detenidos, al morir, como una prisión eterna donde, a la postre, tendrán el poder de revivir, y volver a la vida de nuevo”
Referente a los SADUCEOS, nos dice, “La doctrina de los Saduceos es ésta: las almas mueren al igual que el cuerpo, no consideran otras cosas sino las que la Ley o Torah les permite”.
De los ESENIOS nos informa, “…todas las cosas están adscritas a Dios; enseñan la inmortalidad del alma, y estiman que la recompensa se tiene que ganar luchando por ellas para obtenerlas.” (JOSEFO, Libro XVIII, cap. 1, apartes 3, 4, y 5).
Este debate anterior bien pudo haber sido la base para la inclusión de la “doctrina o teoría” de la “inmortalidad” entre los Judíos y sus libros apócrifos. Un ejemplo de ello es lo que reza en 2 Macabeos 7:11, donde siete hermanos mueren en defensa de la Torah, y
permanecen fieles a la idea de que “el Rey del Universo los habrá de levantar, de nuevo, a la vida como una recompensa por haber muerto por Sus leyes”. En otro de sus libros apócrifos, “Sabiduría de Salomón”, se nos dice que el Eterno creó a Adán con una capacidad de no morir: “Dios creó al hombre para la incorrupción, y lo hizo a la imagen de Su propia eternidad” (2:23). En el verso 4 del capítulo 3 del mismo libro de 2 Macabeos nos dice, “…los seres humanos tienen una esperanza inmortal.” Sin embargo los malignos se desvanecerán en la muerte, cuando concluimos al leer, “los justos vivirán para siempre” en 2 Macabeos 5:15.
La anterior mención en los libros apócrifos Judíos anula, para muchos, la categórica afirmación de “vida eterna” mencionada en las Sagradas escrituras que, parece, se encuentra en Daniel 12:1 y 2. Éstas nos dicen, “Y muchos de ellos que duermen en el polvo de la tierra se levantarán, algunos para vida eterna, y algunos para el oprobio, para el horror eterno”; sin embargo, muchos eruditos proclaman que ésta escritura es la primera referencia Escritural acerca del “más allá”.
En el “Diccionario de la Biblia” de Harper encontramos lo siguiente acerca de lo anterior, “Se habla de un tiempo de persecución de los Judíos durante el reinado de Antíoco IV Epifánes quien les ordenó dejar su fe ancestral, o exponerse a la muerte. Éste martirizó a muchos de ellos. Su volver a la vida está anunciada en Daniel 12,en términos de resurrección, lo cual es una reivindicación radical de Dios para con Sus fieles.”.
Alguien bien podría tender a rechazar la mención de vida eterna en el libro de Daniel en razón de los notorios problemas históricos que ella implica. Sin embargo, tal caso no se presenta aquí. Los problemas de Daniel se han sobre magnificado porque las iglesias cristianas han hecho mal uso del mismo por más de 2000 años. Los Judíos Levitas, quienes han preservado el libro de Daniel en el KETHUVIM, o ESCRITURAS, nunca han mal interpretado a Daniel. Por ejemplo, ellos nunca trabajaron bajo la ilusión de que Daniel fuese un libro profético. Entendieron absolutamente su importancia como un “libro inspiracional”, para ser puesto junto a los otros libros como el de Ester, Job, Salmos, etc. Quizás la pregunta central en ésta coyuntura pueda ser aquélla que trata acerca del porqué el libro de Daniel, después de todo, se encuentra en el canon de las Sagradas Escrituras Hebreas.
Déjenos preguntarle ¿cree usted que el Creador del cosmos y sus universos, que lo ha elaborado todo en armonía y perfección, pudo crear al hombre con un propósito para dejarlo, al final, sin guía alguna para el mismo? Si usted cree en una creación, y por ende en un Creador, entonces debe saber que Él, realmente, tiene un PLAN MAESTRO para toda la humanidad. ¡ No estamos aquí sin esperanza, y menos sin dirección alguna!
Si alguno de ustedes ha pasado el tiempo suficiente en el estudio de la identidad de Israel en el “tiempo del fin”, podrá haber visto la evidencia del Israel de hoy, y su identidad tan clara como inconfundiblemente expuesta. Así que, al leer las antiguas profecías y haciendo un paralelo con la historia, es poder entender que existe un “propósito” en la existencia del género humano; y su centro de acción se halla en una familia que fue escogida por el ETERNO CREADOR para cumplir Su Plan: ISRAEL, en la persona de Jacob!
Si el ETERNO nos ha dado, a los descendientes de ABRAHAM, ISAAC y JACOB, un libro de instrucción o manual, ¿podría Él permitir que fuese tan absurdo como para que no pudiésemos ver la verdad en Su Plan para con la humanidad – el cual podría incluir Su Plan de Salvación? Por supuesto que no lo haría, ni lo ha hecho! Las Sagradas Escrituras Hebreas, Su Manual Instructivo, está completo. En la Torah, el Neviim, y el Kethuvim tenemos TODO EL CONOCIMIENTO VITAL para nuestro diario vivir y, si usted lo desea y permite, nuestra SALVACION ETERNA! Nosotros, los humanos, necesitamos esperanza, esperanzas en el futuro, esperanza por aquéllos que nos antecedieron. Déjenos manifestarlo de forma enfática. La PALABRA del SANTO DE ISRAEL nos da esperanzas!, Sí! Daniel fue incluido en las Sagradas Escrituras Hebreas no como un libro profético, aunque en realidad lo fue, sino como uno que nos ofrece esperanzas e inspiración! Pero no
nos equivoquemos, la mención del libro de Daniel no es el único libro ni la única escritura en la PALABRA DEL ETERNO donde se ofrece esperanzas y vida eterna!
LA SALVACIÓN EN EL “ANTIGUO TESTAMENTO”
Por Walter W. Baucum
PARTE III
En el capítulo tres del libro de Génesis podremos observar, con claridad meridiana, qué es lo que nuestro Creador se propone con la humanidad relativo a la “vida eterna” y cuando ésta se podrá obtener. Cuando Adán y Eva se rebelaron y tomaron del fruto prohibido, del conocimiento del bien y del mal, podremos ver las palabras que nuestro creador profirió cuando ello sucedió, “!He aquí que el hombre ha venido a ser como uno de nosotros -Él y Sus ministros angelicales que le acompañaban- en cuanto a conocer el bien y el mal¡ Ahora pues, cuidado, no alargue su mano y tome también del “árbol de la vida” eterna”.
Job, también, se hizo la misma pregunta y, él mismo, se la respondió basado en su propio conocimiento de la Palabra del Eterno, manifestando ésta frase, “…todos los días de mi estadía en el cuerpo esperaré hasta que llegue mi relevo a la vida eterna” (Job 14:14).
El mismo Rey David supo que él bien podría volver a la vida, resucitar, con un nuevo cuerpo espiritual. Uno de esos ejemplos es éste, “Que yo, en la justicia, Tu justicia Oh Padre Eterno, contemplaré Tu rostro, y al despertar me hartaré de Tu imagen.” (Salmos 17:15, además de Isaías 25:8, Isaías 26:19, Ezequiel 37 y Oseas 13:14).
Notemos lo siguiente: Desde el mismo principio, el ETERNO se propuso que el hombre pudiese obtener vida eterna, para que pudiese vivir para siempre! Al tiempo de la creación tuvo un plan que se efectuase para la humanidad, y ello incluía el “vivir para siempre”, si se Le obedeciere. El resultado de la desobediencia inicial fue la muerte pura y simple. En las Sagradas Escrituras Hebreas no existe mención alguna del absurdo concepto de una segunda muerte, de una resurrección para morar en un lago de fuego, como bien se describe en el Nuevo Testamento. Los términos “lago de fuego y azufre”, “foso insondable”, “castigo eterno” y del “gusano que nunca muere” son de puro origen oriental y pagano, y provienen directamente de la “Religión de los Misterios Babilónicos” como bien se relata en la obra de The Sixteen Crucified Saviors, página 5, de Kersey Graves.
Aunque Ezequiel 18:4, y valga aquí la repetición, dice, “El alma que pecare, esa morirá”, es el Eterno Creador mismo quien habla allí, y se trata de un castigo físico porn quebrantar la Torah, como bien lo hace claro todo ese capítulo de Ezequiel. Sin embargo, la pena o castigo físico, la muerte, sin una resurrección resulta en una muerte eterna que el pecador bien puede evitar, si se arrepiente, “Pero si el malvado se CONVIRTIERE de todos sus pecados que ha cometido, y OBSERVA todos Mis preceptos, y PRACTICA el derecho y la justicia, VIVIRÁ sin duda alguna, NO MORIRÁ. Ninguno de sus crímenes que cometió se le recordará más; VIVIRÁ a causa de la justicia que ha PRACTICADO. ¿Acaso Me complazco Yo en la muerte
del malvado -oráculo del Eterno Creador- y no más bien en que se convierta de su conducta y Viva?…descargaos de todos los crímenes que habéis cometido contra Mí, y haceos de un corazón nuevo y un espíritu nuevo. ¿Por qué queréis morir, Casa de Israel? Yo NO ME COMPLAZCO en la muerte de NADIE, sea quien fuere, oráculo del Eterno Creador. CONVERTIOS Y VIVID!”
(Ezequiel 18:21 al 323). ¿Se parecen estas sinceras palabras del Eterno, en boca del Profeta Ezequiel, a las que se enseñan en el Nuevo Testamento y dentro del Cristianismo?= De ninguna manera, por supuesto!
Puesto que la Torah o los Mandamientos, como la llaman, trata de preceptos FÍSICOS y NO ESPIRITUALES, un pecador bien se puede arrepentir y volverse de sus iniquidades. Alguien, dentro el Cristianismo, bien podría argüir que Malaquías 3 nos demuestra que el castigo para el pecador será la muerte eterna. Bien, tal aseveración es cierta pero, cuando leemos detenidamente las Escrituras, a la luz de lo anteriormente citado, veremos que si se trata de una “muerte eterna”, SI es que el pecador se REHUSA a dejar las iniquidades, sus malos caminos. Veamos, “Entonces vosotros volveréis a distinguir entre el JUSTO y el IMPIO, entre quien SIRVE al Eterno Creador, y quien NO le sirve. Pues he aquí que “viene un día”, abrazador como un horno, y serán TODOS LOS ARROGANTES y los que COMETEN IMPIEDAD, como la paja: y los consumirá el “día que viene”, dice el CREADOR, hasta NO DEJARLES RAIZ NI RAMA. Pero para vosotros, los que TEMEIS MI NOMBRE, brillará el sol de justicia con SALVACION en sus rayos, y saldréis brincando como becerros bien cebados fuera del establo. Y pisotearéis a los IMPIOS , porque serán ellos CENIZA bajo la planta de vuestros pies, el “Día”, aquél día, en que YO actúe, dice el Eterno Creador.” Malaquías 3:18 a 4:1, 2, 3).
El punto clave en ésta discusión acerca del “alma que pecare”, cita en Ezequiel 18:4, es la palabra Hebrea NEPHESH que ha sido mal traducida, tanto al castellano como al Ingles, como ALMA. esta corresponde a la la palabra H-5315, en la Concordancia de Strong, y se usas para designar lo que se considera “vida humana”, o “vida animal”. En simples palabras, nephesh es la vida que mora tanto en nuestros cuerpos humanos como en la de los animales. Cuando el Eterno Creador sopla, infunde, su ALIENTO DE VIDA en nosotros, lo que hace es “darnos vida”; y esa vida mora en la sangre y la carne de nuestros cuerpos. Y es ese nephesh el que habrá de morir, volviendo ese mismo “espíritu de vida” al Eterno Creador quien nos lo dio. Lo físico, pues, vuelve a la tierra, donde pertenece, y el “espíritu” retorna al CREADOR, quien lo da.! Por ello fue posible que ese nephesh, puesto en Adán y Eva, hubiese ganado “vida eterna” SI HUBIEREN comido del “árbol de la vida” que nuestro Creador plantó en el Jardín del Edén!
Ahora, si seguimos con la promesa de “vida eterna” que se ofrece en Génesis 3, bien podemos comprender de lo que el Rey David quien estaba hablando cuando él manifiesta, “…porque Tú no me abandonarás en el SHEOL, Tú no permitirás que tu fiel vea el abismo. Tú eres quien me haces conocer la senda de la vida eterna; en tu presencia hay alegría infinita, en tu mano derecha delicia eterna.” (Salmos 16:11, 12).
La palabra Hebrea SHEOL, que se traduce como “el mundo del más allá” se entiende como un lugar, o un estado, de la muerte misma. (Vea el Lexicon Caldeo-Hebreo de Gesenius, página 708, y en él la palabra número H-7585). A lo que el Rey David se está refiriendo, específicamente, es acerca de una resurrección, o vuelta a la vida, después de morir, en los versos 11 y 12 de Salmos 16! En otras palabras, se refiere a la “vida después de las muerte”, que es la esencia de Su promesa por nuestra OBEDIENCIA! Mucho después él expresa, de nuevo, ese entendimiento cuando nos dice, “Oh Eterno Padre, YHWH, Tú has sacado mi alma del sheol, me has recobrado de entre los que bajan a la fosa de la muerte” (Salmos 30:4). Que fidelidad y cuanta confianza de parte del Rey David con respecto a la promesa de vida eterna, de nuestro CREADOR!
LA SALVACIÓN EN EL “ANTIGUO TESTAMENTO”
Por Walter W. Baucum
PARTE IV
El mismo Rey David aclara lo siguiente, “¿Por qué temeré cuando los días traigan aflicción, cuando el mal de mis perseguidores me rodee, la maldad de aquéllos que se apoyan en sus riquezas y se jactan de cuán ricos son? Nadie podrá nunca redimir a su hermano ni dar al ETERNO CREADOR un rescate por él, porque el precio por él es muy alto y puesto que nadie cesa de ser para siempre ¿Vivirá eternamente, y nunca verá la sepultura? Porque uno puede ver que el hombre sabio morirá, asimismo el necio y el ignorante perecerán y dejarán su fortuna a otros. Su sepultura será su hogar eterno, la morada para todas las generaciones de todos los que fueron famosos en la tierra. Pero la gente, aun los ricos, sólo viven brevemente; entonces, como animales, morirán. Tal es el destino de los que confían en sí mismos, el fin de aquellos complacidos con sus propias palabras. ¡Selah! Como ovejas están destinados al SHEOL; la muerte será su pastor. Los justos reinarán sobre ellos cuando rompa el día; y su buen parecer se consumirá en el SHEOL, hasta que su nobleza desaparezca. Pero el ETERNO me redimirá de las garras del SHEOLl, porque El me llevará. ¡Selah¡ No teman cuando un hombre se enriquece, cuando la riqueza de su familia crezca. Porque cuando él muera, no se la llevará…” y, más tarde, él manifiesta, “¡Alma mía, regresa a tu descanso eterno! Porque el ETERNO CREADOR ha sido generoso contigo. Sí, Tú me has rescatado de la muerte, ante las lágrimas de mis ojos y mis pies de caer. Seguiré caminando en la presencia del ETERNO en la tierra de los vivientes. Seguiré confiando aun cuando ahora digo: Soy totalmente miserable,” aun hasta cuando, en mi pánico, yo declaro: “Todo lo humano es engañoso.” (Salmos 49:6 al 16, y Salmos 116: 7 al 11).
De la narración del “Árbol de la Vida”, en las Sagradas Escrituras, claramente podemos concluir que desde allí se da inicio a la “promesa de vida eterna”, a la “salvación” de estamos tratando. En Proverbios 11:30, bien podemos leer también, “El fruto del justo es un árbol de vida eterna, y aquel que es sabio gana las almas.” ¿No es lo anterior una referencia al “árbol de la vida” que, en aquélla oportunidad, en el jardín del Edén, estuvo asequible para toda la humanidad? Indudablemente que lo es, porque, como bien lo hace clarísimo Isaías 45:15 al 17, los israelitas habrán de obtener, en el futuro cercano, salvación eterna, “Verdaderamente Tú eres un Elohim que te escondes, ¡ETERNO CREADOR de Israel, y Salvador! Los que fabrican ídolos serán avergonzados, deshonrados, todos ellos; irán deshonrados todos juntos. Pero Israel, será salvada por el ETERNO con una salvación eterna, Tú, Israel, nunca, nunca, serás avergonzada ni deshonrada más.” Es decir, Israel no será humillada o avergonzada más en todas las edades por venir, a partir de “aquéllos días”.
Aunque un número de los antiguos Patriarcas ya han obtenido la salvación eterna, la esperanza de este maravilloso destino para TODA ISRAEL se predice, claramente, en las profecías. Y al leer a Ezequiel no nos deja duda alguna que la futura resurrección de los
Hebreos es una prueba alentadora cuando se compara con lo que Isaías 26:19 nos afirma, “Tus muertos, Oh Israel, vivirán, Sis cadáveres se levantarán; se despertarán y cantarán, ustedes, los que moran en el polvo; porque Mi rocío es como el rocío de la mañana, y la tierra traerá a los espíritus a la vida, de nuevo”. Estos son los Hebreos o israelitas que obtendrán la “vida eterna”.
Ahora, para poder comprender completamente que la salvación de Israel será eterna, lo cual es hablar de las promesas de vida eterna, vamos a considerar a Ezequiel 34:23. Y hablando del Rey David, esta escritura nos dice, “Yo levantaré un pastor que esté a cargo de ellas, y él les permitirá alimentarse – y ese es mi siervo David. El las pastoreará y será su pastor. Yo, el ETERNO, seré su Elohim; y mi siervo David será su príncipe entre ellas. Yo, el ETERNO CREADOR, he hablado.” Y Ezequiel 37:25 nos dice cuán largo habrá de ser ese reino de David, “…y Mi siervo David será su príncipe ETERNAMENTE”.
David, quien deja muy claro esto anterior en sus Salmos, ha calificado para obtener la “vida eterna” después que se efectúe su vuelta a la vida, o resurrección. Sus pecados ya fueron remitidos, perdonados, por el Eterno mismo, y nunca más serán recordados Tiene una salvación segura por su fidelidad, y gobernará sobre toda Israel, que llegará a ser una Gran nación y vendrá a ser el Mashiach prometido!
La profecía de “vida eterna” se explica, con toda claridad en Isaías. Veamos, “En este monte el ETERNO CREADOR –el Elohim Tzavaot– hará para todos los pueblos una fiesta de ricas comidas y vinos magníficos, deliciosa, rica comida y magníficos, elegantes vinos. En este monte El destruirá el velo que cubre el rostro de toda la gente. el velo que oculta la verdad a todas las naciones. Él se tragará la muerte para siempre. El ETERNO CREADOR enjugará las lágrimas de todo rostro, y removerá de toda La Tierra la desgracia que su pueblo sufre. Porque el ETERNO ha hablado.” (Isaías 25:6, 7,8).
Y ¿cuál es ese “velo que cubre el rostro de toda la gente” ?. La respuesta la obtenemos si seguimos leyendo. Hela aquí, “Él se tragará la muerte para siempre. El ETERNO enjugará las lágrimas de todo rostro, y removerá de toda La Tierra la desgracia que su pueblo sufre (la ignorancia cerca de Él). Porque el ETERNO CREADOR ha hablado. En aquel día ellos dirán: “¡Vean! ¡Este es nuestro Elohim, nuestro Creador! Hemos estado esperando por Él para que nos salve. ¡Estamos llenos de alegría! ¡Tan gozosos, El nos salva! (Isaías 25:8, 9).
El Santo de Israel nos ha dado Su promesa de “vida eterna”, y Su Palabra no puede ser quebrantada! Con el propósito de redimir tal promesa, solo necesitamos entender la sencilla fórmula de solicitarla al Eterno, nuestro Padre Celestial, y después de ello caminar en todos Sus Estatutos, Juicios y Preceptos.
Concluyamos éste estudio con lo que nos dice Isaías 55: 6 al 9, “Busquemos al ETERNO CREADOR mientras está disponible, llamémoslo mientras todavía está cerca. La persona impía abandone sus caminos y la persona perversa abandone sus pensamientos; y vuélvanse al CREADOR, Él tendrá misericordia del que regrese a su Elohim porque Él perdonará gratuitamente. “Porque Mis pensamientos no son vuestros pensamientos, y Mis caminos no son vuestros caminos,” dice el ETERNO. Así como tan altos son los cielos sobre la tierra, así Mis caminos son más altos que vuestros caminos, y Mis pensamientos, que los vuestros. Porque así como la lluvia y la nieve caen del cielo y no regresan allá, sino que riegan la tierra, haciendo que brote y produzca, dando semilla al que siembra y pan al que come; así es Mi Palabra que sale de Mi boca, no regresará a Mí incumplida; sino que cumplirá lo que Yo he resuelto, y cumplirá todo aquello para lo que la envié.”
Cierto¡ Certísimo! La salvación es gratuita. No exige sangre de hombre o animal alguno. Él es un Creador amoroso, perdonador y misericordioso! ¿Quién como Él?

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Acerca de jorgenelson24

Adulto mayor temeroso del verdadero Creador de todo, nuestro amado ETERNO...
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